¿Qué te enseñamos en este artículo? Te mostramos 9 majestuosos, increíbles y espectacular árboles japonese que pueden ser una opción muy interesante para tu huerto o jardín.
Los árboles japoneses son una mezcla explosiva de colores y características increíbles que sorprenden a todo el que se para un momento a observarlos.
Para los japoneses, su flora en general es muy valiosa y por eso son cuidadosos con las especies que de forma autóctona crecen en su suelo.
Existen variedades para todos los gustos e incluso algunos con unas propiedades de adaptación interesantes que han permitido disfrutar de ellos en occidente.
¿Te gustaría saber cuáles son, sus características y descripción general para decidir sembrar alguno en tu huerto? Pues acompáñanos porque empezamos ya.

Arce japonés
El arce japonés es una de las especies más conocidas de este territorio porque se ha logrado establecer con mucha facilidad en Europa. Es reconocido por sus hojas de color rojizo que se encargan de decorar los espacios, tal y como si de los días de otoño se tratara. Al ser un árbol de pequeño tamaño es capaz de aceptar la siembra en el jardín, regalando una sombra reducida, o mantenerlo en maceta en interiores. La magnolia estrellada compite como uno de los árboles japoneses más hermosos por sus flores que asemejan a una estrella. Las flores son una fusión de color morado en la base y terminan en un blanco elegante en las puntas, lo que sin duda logra captar la atención de todo el que lo mira. Además, suele empezar el proceso de floración en los días finales del invierno, lo que permite que se obtenga el hermoso colorido antes de que otras especies despierten del letargo. Este es uno de esos árboles que resultan ideales para colocar en un jardín grande por la buena sombra que ofrece y por su resistencia. En Japón es común verlo en parques y avenidas, ya que aporta ese nivel ornamental y natural que tanta falta hace. Durante la primavera y el verano permanece con sus hojas verdes para después en otoño tornarse amarillas y decorar aún más todo el entorno. El cerezo japonés es una de las especies emblemáticas de la nación que tiene un significado comunitario muy importante porque hace referencia al reinicio de la vida. Su gran impacto ornamental le ha dado un puesto de honor en zonas públicas, no solo de Japón sino de todo el mundo por la floración tan hermosa que regala. Estas flores, de color rosa, cubren toda la copa del árbol y van cayendo de forma progresiva creando una capa rosa en el suelo que se hace muy llamativa. La picea japonesa es un árbol de tipo conífera que desarrolla hojas puntiagudas muy bonitas, las cuales son verdes claro en la parte frontal y más oscuras en el envés. Desarrolla una copa en forma cónica que se ve elegante y pintoresca, por lo que es un ejemplar ideal para jardines que se estén ubicados en zonas frías. Es una especie muy interesante para trabajar como bonsái por la forma que desarrolla su estructura y la copa en específico. La tuya oriental es uno de esos árboles de alto valor espiritual para los japoneses y comunidad oriental en general. Su uso en jardines y centros de reuniones comunitarias es frecuente porque inspira fortaleza y aporta belleza y distinción. Puede ser trabajado con podas para formar setos, un uso que también suele ser frecuente por su buen comportamiento y poca exigencia de cuidados. El falso ciprés Hanoki tiene un alto valor comercial en Japón por las buenas características de su madera que es resistente para la construcción de obras grandes como palacios. Sin embargo, eso no quita que los japoneses lo valoren por su atractivo ornamental, por lo que también es frecuente su cultivo en jardines y avenidas. Tiene diferentes variedades que se han logrado adaptar a condiciones de vida divergentes. Es una especie que admite bien su cultivo como bonsái. La Zelkova Japonesa es una de las especies que mejores propiedades tiene para el cultivo como bonsái y que además resulta ser muy bonita. Sus hojas de color verde brillante son un regalo visual importante, por lo que es usual su siembra en jardines y áreas urbanas. Y, además, en otoño varía el color de sus hojas a amarillo llenando de colorido el lugar donde se tenga sembrado. El abeto japonés momi es un árbol de hoja perenne que cuenta con unas características ornamentales muy llamativas, gracias a sus hojas en forma de aguja. Se usa con frecuencia como árbol de jardín en los países orientales y también se hacen cultivos con fines comerciales por su madera. Sus flores no revisten mayor interés ornamental, pero esto se ve satisfecho por la belleza que por sí solo regala el follaje. Los árboles japoneses son una familia amplia y de muchas características diferentes que revisten gran valor a nivel ornamental. Su belleza ha permitido que los japoneses los presenten con orgullo a donde vayan, a sabiendas de que son una cultura muy cuidadosa con sus recursos naturales. Muchas de sus especies son posibles de trabajar como bonsáis, lo que ha llevado a que sus especies sean aún más conocidas alrededor del mundo. ¿Ya conocías algunos de ellos o te hemos sorprendido con especies que a lo mejor habías visto y no sabías que eran oriundas del Japón? Coméntanos, cuál ha sido tu favorita. Mi nombre es Ricardo Gómez. Desde pequeño me ha gustado leer y escribir. Ahora, que estoy cursando un máster en periodismo digital, colaboro como freelance escribiendo artículos para diferentes páginas web. En especial me gusta compartir información sobre agricultura, siembra ecológica y medio ambiente. Entre otras aficiones 🙂

Magnolia estrellada

Abedul de Maximowicz
Cerezo japonés

Picea japonesa

Tuya oriental

Falso ciprés Hinoki
Zelkova japonesa

Abeto japonés Momi
