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La web en la que encontrarás todo lo que necesitas para sembrar, mejorar, recolectar y disfrutar tu huerto

Cómo Hacer tu propio Huerto

Si tu objetivo es  cultivar tus propias verduras y hortalizas , estás de suerte. Internet es un buen punto de partida para recopilar información.

En nuestra web intentamos simplificar los procesos de siembra, para que sean entendibles y fáciles de aplicar para cualquier persona.

A continuación vamos a exponer los puntos más importantes que debes tener en cuenta al hora de hacer  tu propio huerto urbano o casero. 

El clima, la luz solar y el calor

El clima es un factor sumamente importante a la hora de diseñar nuestros huerto. Habiendo viviendo en cualquier zona durante un tiempo podemos hacernos una idea de cómo es el microclima de ese lugar.

sembrar zanahorias 3Podemos determinar cuántas horas de luz hay en verano y en invierno. O cómo cambian las temperaturas cuando cae el sol. Los climas varían mucho dependiendo del lugar donde estemos y la forma de sembrar, por lo tanto, también.

No es lo mismo sembrar en climas muy cálidos, donde las temperaturas a penas varían del verano al invierno, que otros climas más extremos con veranos tremendamente calurosos e inviernos muy fríos.

También deberemos tener en cuenta si por la noche las temperaturas bajan considerablemente y existe riesgo de helada.

Por otro lado, si los veranos son secos deberás preparar un buen sistema de riego si no quieres que tus cultivos mueran o crezcan muy poco.

En cualquier caso, es bueno saber cómo se adaptan las plantas a diferentes lugares y cuáles son las ideales dependiendo del sitio donde estés.

Hay plantas que son muy resistentes al frío, otras que no son tan resistentes pero se llevan bien. Por otro lado encontramos aquellas que están muy cómodas con los climas templados, pero odian los extremos.

Finalmente podemos sembrar algunas plantas que se adaptan bien a climas muy cálidos. A continuación podrás ver una tabla para guiarte y saber lo que debes sembrar dependiendo de la zona dónde estés. Recuerda que si los inviernos son muy fríos, o los veranos muy calurosos, deberás de adaptar tu siembra.

Plantas muy resistentes al frío Plantas resistentes al frío Plantas cómodas en climas templados Plantas cómodas en climas cálidos
Ajos Acelgas, apios Albahaca Berenjenas
Berzas, guisantes Brócolis Alcachofas Sandías
Cebollas Canónigos Alubias Melones
Cardos Coles de repollo Borrajas Calabacines
Espárragos Coliflores Tomates Calabazas
Espinacas Escarolas y lechugas Perejil Boniatos
Nabos Rabanitos, césped Judías verdes Pimientos
Puerros Remolacha Col China Pepinos
Fresas Zanahorias Patatas

Por otro lado tenemos un factor aún más importante si cabe, la luz solar.

sembrar lechugas 5No hemos de olvidar que las plantas se alimentan a partir de la luz que reciben, por medio de la fotosíntesis. Por lo que si queremos tener un huerto cuyas plantas crezcan con fuerza y den una buena cosecha, deberemos de elegir una zona que reciba un buen puñado de horas de luz al día.

Si disponemos de una parcela o de un terreno, escogeremos aquellos lugares que no tienen sombra y que reciben mucha luz a lo largo del día.

Sin embargo, en el caso de que vivamos en zonas cuyos veranos son extremos y con pocas lluvias, deberemos de cuidar a nuestras plantas dándoles un extra de riego. 

Las plantas están cómodas con temperaturas que rondan los 20º y los 25ºC. En el caso de que la temperatura baje por debajo de 10º, generalmente las plantas pararan su crecimiento.

A temperaturas bajo cero muchas plantas lo pasan realmente mal. Aunque la variedad importa mucho, habiendo algunas que pueden resistir varios grados bajo cero.

Por otro lado, en el caso de que se superen los 35ºC, tenemos un problema. Ese problema lo podremos solucionar dotando de una buena cantidad de agua extra a nuestras plantas. En caso contrario, en poco tiempo las hojas decaerán y la planta se secará. 

¿Cómo planificar nuestro huerto urbano o huerto familiar?

Existen muchas metodologías para organizar un huerto.

sembrar fresas 5Además, prácticamente se necesita poco para empezar a cultivar tus propias verduras y hortalizas. Con un pedacito de tierra en tu terraza ya se pueden comenzar a hacer cosas.

Salvo que sea el caso de que se tenga experiencia agrícola previa, es mejor empezar con algo pequeño. Nosotros recomendaremos aquí comenzar con un huerto de entre 50 y 150 metros cuadrados.

Con estos metros es probable que sea suficiente para sacar ricas y frescas verduras para la familia durante el año.

Además, con una buena planificación y un buen suministro de herramientas, sólo requerirá un poco de tiempo de mantenimiento a lo largo de la semana. Por ejemplo, instala el riego por goteo, con un temporizador, es sumamente cómodo y a la vez eficiente.

Es muy importante determinar el consumo real de la familia y de sus miembros, así cómo de cuánto tiempo puede abastar a la familia una determinada verdura.

Por ejemplo, una col grande puede durar para una familia de 4-5 miembros una semana. Por lo que no es conveniente sembrar 30 coles a la vez.

Será mas interesante sembrar las coles a lo largo del año. En concreto pueden ser unas 40 o 50.

¿Qué es lo más fácil de sembrar? Cómo empezamos

Nuestra recomendación es empezar con los cultivos más sencillos. Como por ejemplo lechugas, rabanitos, cebollas, judías, coles…

Estos cultivos son ideales si lo que te interesa es empezar a sembrar un huerto escolar, donde los niños se puedan beneficiar de hacer crecer las verduras y hortalizas.

Si somos capaces de elegir la variedad correcta al clima donde nos encontramos, y nos hacemos con una buena planificación y buen riego, no deberías tener muchos problemas. Aunque como todo, se trata de practicar y de equivocarse.

¿Qué es un huerto urbano?

variedades de tomateEl huerto orgánico es una forma natural y económica de producir alimentos sanos todo el año. Consiste en destinar un espacio dentro de nuestro hogar para cultivar hortalizas, frutales, flores y todo tipo de hierbas.

Lo mejor de todo es que no requiere de un espacio definido, sino que se puede adaptar a una gran variedad de condiciones.

Así, puede haber huertos urbanos:

  • En jardín.
  • En terrazas o azoteas.
  • En balcones.
  • En el campo.
  • Verticales.
  • Etcétera.

Ahora bien, entre las principales características que determinan un huerto urbano, que además sea ecológico, encontramos que:

  1. Es natural. Porque imita los procesos de la naturaleza.
  2. Es económico. Porque nos ahorra costos producir por nuestra propia cuenta nuestros alimentos.
  3. Es saludable. Porque producimos nuestros alimentos sin utilizar productos químicos.

¿Por qué ecológico?

Porque la agricultura ecológica no contamina el suelo y los productos que cultivemos de esta manera serán de mayor calidad, con un mejor sabor y un mayor número de nutrientes.

Además, la agricultura ecológica, al evitar el uso de químicos, es más respetuosa con el entorno y reduce la sobreexplotación de los recursos naturales.

¿Qué es la agricultura ecológica?

Es un sistema de cultivo basado en la utilización óptima de los recursos naturales. La agricultura ecológica está vinculada a formas de producción tradicionales, pero no por ello es anticuada. Por el contrario, un huerto orgánico puede hacer uso de las técnicas y sistemas de cultivo más modernas.

Su principal característica es que no utiliza productos químicos, como abonos artificiales o pesticidas.

Además, se llevan a cabo técnicas ecológicas como la asociación y rotación de cultivos, el uso de compost y otros abonos naturales.

tipos de tomates corazón
Beneficios

Entre los principales beneficios encontramos:

  • Productos más saludables.
  • Sin pesticidas ni aditivos sintéticos.
  • Alta calidad y muy buen sabor.
  • Respetuosos con la naturaleza.
  • Respetan el medio ambiente.
  • Con la fertilización ecológica se frena la desertificación.
  • Fomenta la biodiversidad.
  • No contamina los mantos acuíferos.
  • Mantiene los hábitats de los animales silvestres.

¿Cuáles son las principales ventajas de tener un huerto ecológico en casa?

Entre las principales ventajas encontramos las siguientes:

  • Proveer a la familia productos que satisfacen sus necesidades
  • Nuestro huerto nos proporcionará alimentos suficientes y de gran variedad durante todo el año o, al menos, por varios meses.
  • Dieta saludable
  • Mejora o mantiene el estado nutritivo de toda la familia.
  • Productos de alta calidad, higiénicos y libres de contaminantes.
  • Con la modalidad ecológica, se realiza un producción segura y sana de alimentos.
  • Costo menor que el precio del mercado y mayores ingresos.
  • A mediano plazo, mejora los ingresos, con el ahorro de costes.
  • A largo plazo, puede brindarnos cierta remuneración con la posible comercialización de los productos que cosechemos en nuestro huerto.
  • Aporte a la conservación ecológica de la comunidad.
  • Fomenta la diversidad de cultivos de hortalizas, árboles frutales, leguminosas y la cría de animales.
  • Excelente como terapia o pasatiempo individual, en pareja, familiar o comunitario.
  • Si se hace del huerto un proyecto conjunto, será una alternativa ideal para fortalecer la integración familiar o comunitaria.
  • Toque armonioso y decorativo al hogar.
  • Los huertos urbanos pueden embellecer cualquier espacio y nos acercan a la naturaleza.

¿Qué se necesita para tener un huerto en casa?

plantas colgantes 2

Lo mejor del huerto urbano es que sólo requieres cuatro cosas esenciales:

  • Un plan de cultivo.
  • Terreno disponible.
  • Semillas, planteles o plántulas.
  • Herramientas.
  • Plan de cultivo.

Para poder determinar bien tu cultivo, primero debes responderte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son las frutas u hortalizas que crecen mejor en tu región?
  • ¿Cuáles son las frutas u hortalizas que me gustaría cultivar?
  • ¿Cuál es la época de siembra y cosecha de cada hortaliza o frutal?
  • ¿Cuánto quiero producir de cada hortaliza o frutal?

Las respuestas a estas simples preguntas determinarán en gran medida el tipo de cultivo que deberás escoger.

Recuerda que  cada cultivo es diferente y tiene sus particularidades,  las cuales deberás acatar si quieres tener una cosecha exitosa.

Terreno disponible

cómo sembrar rábanosPor obvio que parezca, el terreno ideal para el huerto es el que uno tiene disponible. Puedes hacer uso de diferentes técnicas para adaptarlo a tus necesidades.

Puedes sembrar:

  • Directamente en suelo.
  • En contenedores hidropónicos.
  • En cajoneras.

Cualquier espacio se puede adaptar para sembrar. Sólo requieres de un poco de ingenio.

Además, es importante que tu terreno cumpla con las características básicas necesarias, dependiendo del tipo de cultivo que quieres realizar. Condiciones de luz, espacio, temperatura, acidez, tipo de sustrato son importantes para que un cultivo sea exitoso.

¿Cómo debes preparar tu huerto urbano?

Elige un espacio bien ventilado, con luz de sol directa.

Asegúrate de tener una profundidad de tierra suficiente para que tus plantas desarrollen raíces.

Elige un buen sustrato. Esto es indispensable para garantizar el éxito de tu huerto.

Tipos de suelo

sembrar100_07Porque no todos los suelos son iguales, es importante que aprendas a reconocer los diferentes tipos y texturas que hay.

El suelo está formado por partículas de diferentes tamaños y su textura es determinada por las diferentes proporciones de sus fases o capas que lo constituyen.

Según el tipo de suelo se podrán plantar ciertos cultivos y otros no. Hay suelos que son más vulnerables a la sequía, mientras que hay otros que retienen el agua. Antes de sembrar, deberás asegurar que la composición de tu sustrato es adecuada.

Suelos arenosos

Son ligeros y con buen drenaje, por lo que filtran el agua con mucha facilidad. Contienen poco material orgánico, así que no son muy fértiles. Si quieres sembrar en ellos, deberás agregar materia orgánica y mezclar el sustrato con un agente humectante para mantenerlo fresco.

Además retiene mejor la temperatura, así que en cuento llega la primavera resulta más cálido que otros sustratos.

Puedes sembrar zanahorias, apio, brócoli, coliflor, lechuga, rábano, papa, pepino, aguacate, pino, eucalipto, cipreses, salvia, romero, lavanda.

Suelos arcillosos

plantas de cacahueteEstán formados por granos finos de color amarillento o rojizo, lo que los hace pesados.

Por lo mismo, casi no filtran el agua y son propensos a encharcarse. Es pegajoso y de textura plástica cuando se encuentra húmedo; esto hace que las raíces no tengan una adecuada aireación y por lo tanto se pueden pudrir.

Posee muchos nutrientes y materia orgánica.

Para dejarlo trabajable, puedes aportar arena, estiércol, humus o materia orgánica, mezclando bien para que quede homogéneo.

Además asegúrate de trabajar con el filtrado del agua.

Si quieres sembrar hortalizas, es importante que mezcles los primeros 20 cm con mezcla de humus de lombriz y compost, ya que como no tienen raíces muy profundas, extraen fácilmente los nutrientes.

Puedes sembrar manzano, peral, cerezo, nogal, laurel, menta, calabaza, melón, sandía, cebolla, acelga, girasol, espinaca, perejil, rosal, bambú, dalias. hierbabuena.

Suelos limosos

cómo cultivar arrozSon estériles y pedregosos. Se componen de partículas muy pequeñas y suaves al tacto. Este tipo de suelos se suele dar en el lecho de los ríos.

Retienen el agua y los nutrientes, pero filtran bastante bien el agua. Además, la materia orgánica se descompone rápidamente en este tipo de suelo. Por lo mismo, son suelos muy fértiles, con un buen grado de humedad y nutrientes.

Más fácil de cultivar que suelos arenosos o los de arcilla.

Puedes sembrar arroz, lechuga, orégano, alcachofa, coles, sauces, fresnos, encinos.

Suelos calizos

cultivar almendrosTienen una gran cantidad de sales calcáreas. Suelen ser de color pálido, seco y árido. Es un tipo de suelo muy duro, complicado para la agricultura, ya que no retiene los nutrientes de forma adecuada.

Si quieres plantar en un suelo muy calizo, debes preparar bien el suelo incorporando abono compuesto orgánico maduro o turba, de manera que logres que el suelo quede más esponjoso y suelto.

Suelos francos

sembrar albahaca 3Es el suelo que prefieren la mayoría de las plantas, ya que reúne las proporciones óptimas de los otros tipos de suelo. Por lo mismo es de alta productividad agrícola. Dependiendo de la proporción de elementos en su composición pueden ser franco arcillosos, franco arenosos, etcétera.

Su textura es relativamente suelta, propiciada por la arena que contiene. Es de color oscuro y fértil. Al mojarse adquiere una textura ligeramente pegajosa, como la arcilla. Tiene un buen drenaje.

Puedes sembrar albahaca, cilantro, cebolla, perejil, tomates, fresas, pimientos, betabel, zanahorias.

Suelos pedregosos

Como su nombre indica, están repletos de rocas y piedras de todos los tamaños. Al no tener porosidad suficiente ni permeabilidad no retiene bien el agua. Por ello, no es apto para la agricultura.

Puedes sembrar en ellos cactus, suculentas, orquídeas.

Si quieres sembrar hortalizas deberás aportar tierra nueva y una buena cantidad de abonos.

En suelos con elevada presencia de piedras se debe evitar el cultivo de hortalizas de raíz como rabanitos, zanahorias, nabos, etcétera. pues tienden a deformarse.

También se debe evitar la siembra de hortalizas provenientes de semillas muy pequeñas, como la lechuga, el apio, la albahaca— porque no germinan bien debido a los grandes intersticios entre las piedras, los cuales no facilitan que la semilla enraíce bien y se marchite.

Para evitar esto se recomienda utilizar plántulas de 3 o 4 semanas de vida —que posean, al menos 4 hojas—.

Suelos de turba

Es un excelente sustrato para el cultivo. El suelo de turba es de color oscuro marrón o negro. Posee una textura suave y porosa, así como un alto contenido de agua y nutrientes. Los suelos de turba suelen saturarse de agua, pero con un buen drenaje resultan excelentes para el cultivo.

Una de las características valiosas de los suelos de turba es su capacidad para retener agua en los meses secos y su capacidad para proteger las raíces de la bajas temperaturas en épocas de invierno.

Además, los suelos de turba contienen un pH ácido que ayuda a regular la química del suelo y funciona muy bien para controlar la proliferación de plagas en el suelo.

Son perfectos para todo tipo de semilleros.

En resumen, el sustrato ideal debe ser poroso para que las raíces puedan penetrar y desarrollarse. Para mejorar la porosidad y aligerar los sustratos se pueden usar materiales con poros en las propias partículas: corteza de pino, perlita e incluso poli estireno.

¿Qué es el pH del suelo?

pH: la mayoría de las hortalizas se desarrollan en torno a un pH neutro y valores algo más bajos —entre 6.0 y 7.0—. Es importante que te asegures de las condiciones de acidez que requiere tu cultivo antes de comenzar a sembrar.

Con nutrientes indispensables: es decir, nitrógeno, fósforo y potasio. Los sustratos deben tener un contenido adecuado de cada uno de ellos y también de otros elementos secundarios como el calcio, el magnesio y el azufre.

Cómo mejorar el drenaje

variedades de tomateContar con un sustrato que drene fácilmente es muy importante, por lo que una de las primeras cosas que debes hacer es evaluar si el terreno donde piensas sembrar tiende a encharcarse.

De ser así, lo más recomendable es que te encargues de este problema cuanto antes, ya que esto te evitará mayores complicaciones en el futuro.

Un terreno con problemas de drenaje ocasionará que tu huerto sea propenso a las enfermedades o que simplemente tus plantas no se desarrollen bien.

Para mejorar el drenaje

Puedes intentar nivelar el suelo, agregando tierra vegetal en aquellas zonas donde el agua tiende a formar charcos.

Cava un agujero de medio metro de profundidad para ver si el suelo es compactado y duro. Si es así, mezcla composta en el lecho de tu suelo para mejorar el drenaje.

Puedes crear pendientes para que el agua escurra hacia un lado e instalar canaletas para que sea más fácil recoger el agua.

sembrar100_06Otra técnica eficaz para favorecer el drenaje es crear montículos de tierra y sembrar sobre ellos, así se acumulará menos agua al pie de tus plantas.

En el momento de plantar, aporta una buena cantidad de mantillo, composta, turba o estiércol para esponjar el suelo y airearlo. Si además le echas arena de río y lo mezclas bien con la tierra el resultado será favorable.

En casos extremos, lo mejor será que instales una red de tuberías de drenaje.

Si siembras en macetas, contenedores o almácigos, asegúrate de hacer agujeros en la parte de debajo de la estructura para facilitar el drenaje. También puedes colocar piedras en la parte inferior del almácigo para promover un mejor drenaje.

Siempre procura mantener un esquema de riego adecuado, para evitar saturar de agua a tus plantas. En la mayor parte de los casos implementar un sistema de riego por goteo puede resultar muy eficaz.

Cómo crear tu propia Huerta de un Metro Cuadrado

Este método te puede ser de mucha ayuda si cuentas con poco espacio. En ella podrás cultivar plantas pequeñas, así como plantas de mayor tamaño, y también plantas que crecen de forma vertical.

  1. Traza en el suelo un cuadro de un metro por un metro.
  2. Divídelo en 16 partes. (16 cuadrados de 25 x 25) Estos serán tus «espacios de siembra».
  3. Siembra una planta en cada espacio.
  4. Coloca las plantas más grandes en los espacios más cercanos a la luz del sol.
  5. En los cuadros restantes siembra plantas más pequeñas.
  6. Para colgar tus plantas de enredadera, puedes construir un bastidor de 1 metro de altura, con forma de portería de fútbol.
  7. La estructura podrás hacerla con tubos de PVC, alambre o cualquier otro material.
  8. Coloca el bastidor abarcando una de las hileras laterales del cuadrado, es decir, abarcando cuatro espacios de siembra.
  9. La huerta de un metro cuadrado es ideal para espacios reducidos. Es suficiente para el abastecer a una persona diariamente por un mes.
  10. La distribución optimizada del espacio permite alcanzar toda la huerta para sembrar, regar y cosechar, sin necesidad de caminar encima de tus verduras.
  11. La rotación de cultivos es automática, ya que se pueden cultivos con diferentes ciclos de cosecha.
  12. Facilita el cultivo por proximidad, que consiste en plantar considerando el ciclo de vida de las plantas en el huerto o los nutrientes que consuma, de forma que se complementen los diferentes cultivos. Esto permite aprovechar al máximo los recursos y conseguir mejores resultados.

Recomendaciones para optimizar el espacio en contenedores

Por otro lado, si siembras en cajoneras o contenedores, tal vez te resulten útiles las siguientes recomendaciones:

Tamaño del contenedor: 19 litros con 25 cm de profundidad

  • Jitomate: 1 planta por contenedor
  • Col: 1 planta por contenedor
  • Papa: 1 planta por contenedor
  • Brócoli: 1 planta por contenedor
  • Melón: 1 planta por contenedor
  • Calabacín: 1 planta por contenedor
  • Berenjena: 1 planta por contenedor
  • Jitomate cherry: 2 plantas por contenedor
  • Pepino: 2 plantas por contenedor

Tamaño del contenedor: 15 litros con 15 cm de profundidad

Tamaño del contenedor: 5 litros con 12 cm de profundidad

  • Fresas: 1 planta por contenedor
  • Aromáticas: 1 planta por contenedor
  • Espinaca: 3 plantas por contenedor
  • Arúgula: 3 plantas por contenedor
  • Cebolla: 5 plantas por contenedor

Tamaño del contenedor: 1 litro con 12 cm de profundidad

  • Betabel: 1 planta por contenedor
  • Zanahoria: 3 plantas por contenedor
  • Lechuga: 3 plantas por contenedor
  • Rábano: 6 plantas por contenedor

Cultivos hidropónicos

Ahora que si lo prefieres, puedes realizar un huerto hidropónico. Este se caracteriza porque no requiere suelo para crecer, simplemente agua.

Entre sus principales beneficios encontramos:

  • No necesitas de terreno para la siembra.
  • Usa 95% menos agua que los métodos tradicionales.
  • Es menos propenso a las enfermedades y a los parásitos.
  • No requiere pesticidas.
  • Excelente para espacios pequeños.
Los cultivos hidropónicos más recomendables: Lechugas, cucurbitáceas pequeñas, hierbas de olor, fresas, solanáceas.

Decálogo del huerto urbano

Sea cual sea el método de cultivo que hayas elegido, toma en cuenta los siguientes puntos:

  1. Planifica qué, dónde y cuándo plantar. Esto te permitirá cosechar durante más tiempo y en mayores cantidades.
  2. Usa siempre semillas, plantones y plantas de calidad, y de origen conocido.
  3. Aporta al suelo abundante materia orgánica para que tu huerto sea saludable y productivo.
  4. Mantén el suelo cubierto, ya sea con cultivos asociados o mantillo.
  5. Entierra las semillas a una profundidad máxima equivalente a 2.5 veces su tamaño.
  6. En la medida de lo posible, riega la tierra, no las plantas.
  7. Aumenta la biodiversidad a través de la combinación de hortalizas, aromáticas, frutales y florales, ya que esto mejora la sanidad y producción de las plantas.
  8. Alterna especies de distintos grupos y familias: la rotación es clave para la sanidad de los cultivos.
  9. Observa frecuentemente los cultivos y mantente atento a cualquier cambio para reducir problemas durante el crecimiento.
  10. Selecciona las mejores plantas para la producción de semillas y no uses material de descarte.

El abono

Para asegurarnos de que nuestro sustrato contiene la cantidad necesaria de nutrientes, cada cierto tiempo resulta necesario fertilizar.

Lo ideal para nuestro huerto será añadir fertilizantes orgánicos, como compost, humus de lombriz, abonos verdes, estiércol, etcétera. Al agregar la materia orgánica al suelo, este se encarga de descomponerla y extraer los nutrientes indispensables de los que se alimentarán nuestras plantas.

Además de la liberación de nutrientes, el abono orgánico tiene otras ventajas como el mantenimiento natural del sustrato y de sus microorganismos benéficos.

Por supuesto, también contribuye al reciclaje de residuos.

Entre las alternativas orgánicas más populares encontramos:

  • Estiércol.
  • Piel de plátano.
  • Cáscaras de huevo.
  • Posos de café.
  • Recortes de césped.
  • Algas frescas.
  • Humus de lombriz.

Cómo abonar correctamente

El abonado consiste en tres fases distintas:

  1. Fase inicial: cuando se prepara el suelo antes de comenzar a sembrar.
  2. Fase intermedia: de mantenimiento, para dar apoyo a las plantas que requieren más nutrientes.
  3. Abonado extra: para agregar nutrientes a las plantas más exigentes.

Ten en cuenta que en los huertos de verano, hortalizas como los tomates, los pimientos, las berenjenas, los calabacines, las calabazas, los melones y las sandías consumen muchos nutrientes.

Otro factor que determina el consumo de nutrientes es la cantidad de fruto o producto que da cada hortaliza. Aquellas que dan muchos consumen más nutrientes que aquellas que sólo dan uno, por ejemplo.

Abonado inicial

cómo plantar calabacinesCuando prepares el suelo, mucho antes de comenzar a sembrar, agrega una dosis generosa de abono para sustituir los nutrientes que los cultivos anteriores hayan consumido.

Utiliza compost, estiércol o humus de lombriz.

Remueve la capa superior del sustrato y mezcla de forma que la tierra quede suelta, no compactada.

Finalmente deja una capa ligera sobre la capa superficial de la tierra. Al iniciar el cultivo, las raíces de las plantas comenzarán a crecer en esa zona, y cuando lleguen más abajo, el propio abono habrá empezado a filtrarse hacia la parte más baja.

Abonado intermedio

Este ocurre sólo cuando las hortalizas requieren de un abonado periódico durante su desarrollo.

En ocasiones, cuando trasplantamos, un abonado intermedio puede ser de gran ayuda para que la planta se afiance en su nuevo terreno.

De igual forma, el abonado intermedio resulta indispensable en aquellos cultivos de maceta. Recuerda que, cada vez que riegas, una gran cantidad de nutrientes se va con el agua que se desecha por el sistema de drenaje.

De ahí que resulte necesario abonar cada cierto tiempo para que el sustrato recupere los nutrientes necesarios.

Podemos utilizar el mismo abono que al principio: humus, compost o estiércol. Bastará con colocarlo en la superficie y remover ligeramente para que se vaya incorporando con el agua de riego.

Abonado extra

Algunas plantas requieren de un aporte extra de nutrientes. La cantidad, periodicidad y composición del abono dependerán de las necesidades específicas de cada planta.

Recuerda que una planta bien alimentada siempre será más resistente a las plagas y enfermedades.

Requerimientos de nutrientes

A continuación una lista de las hortalizas con base en su requerimiento de nutrientes.

Hortalizas exigentes

Requieren de un buen abonado inicial y varios intermedios.

Una vez que finaliza su ciclo productivo, el suelo queda pobre y con escasos nutrientes, por lo que será conveniente abonarlo bien y rotar el cultivo con hortalizas menos exigentes cada varios años.

Algunas hortalizas exigentes son: coles, brócoli, coles de Bruselas, repollo, coliflor, berenjenas, tomates, puerro, apio, remolacha, calabaza, maíz, melón, sandía, alcachofa, girasol, patata y batata.

Hortalizas semi exigentes

Requieren de un buen abonado inicial y quizás uno intermedio para su adecuado desarrollo.

Pueden mantenerse varios años en el mismo suelo.

Algunas hortalizas de este tipo son: acelga, lechuga, zanahoria, espinaca, cebolla, nabo, fresa, pepino, pimiento, perejil y menta.

Hortalizas poco exigentes

Requieren de pocos nutrientes, por lo que pueden cultivarse sobre una gran variedad de suelos, incluso si antes se han cultivado en ellos plantas exigentes o semi exigentes.qué sembrar en Marzo

Al final de su ciclo productivo, el suelo sigue manteniendo nutrientes.

Las hortalizas poco exigentes son: ajo, rábano, hinojo, calabacín y manzanilla.

Hortalizas enriquecedoras

En esta clasificación se incluyen las leguminosas, pues aportan nitrógeno al suelo. Además, son poco exigentes.

Se recomienda cultivar leguminosas durante varios años consecutivos en suelos donde previamente se hayan cultivado hortalizas exigentes o semi-exigentes.

Las hortalizas enriquecedoras del suelo son: guisantes, habas, judías, lentejas.

Humus de lombriz

humus de lombriz 5El humus es la sustancia que resulta de la descomposición de restos orgánicos, por la acción de organismos y microorganismos como hongos y bacterias.

Tiene un característico color negro o marrón oscuro, debido a su alta concentración de carbono orgánico y se encuentra principalmente en las partes altas de los suelos con actividad orgánica.

En términos generales, el humus es lo que queda al finalizar todo el proceso de descomposición del compost maduro. Para entonces, todos los químicos útiles ya han sido extraídos de la materia orgánica.

Por tanto, podemos decir que aunque en una composta madura hay cierto porcentaje de humus, el humus al 100% sólo aparece cuando toda la materia orgánica del compost ha sido descompuesto por completo.

Esto, por supuesto, puede ocurrir en un periodo de varios años.

El humus de lombriz, específicamente, es el resultado de la transformación que hacen las lombrices al descomponer el compost maduro.

Se trata de uno de los mejores abonos orgánicos que existen, ya que es muy rico en nutrientes. Además, carece de malos olores y humedad excesiva.

Además, es altamente efectivo para fertilizar la tierra, durante todo el proceso de cultivo.

Cómo abonar con humus de lombriz

A continuación las dosis sugeridas de humus de lombriz para cada plantación:
  • Árboles frutales adultos: apróx. 4kg por árbol.
  • Árboles frutales en desarrollo:apróx. 2kg por árbol.
  • Otros árboles: apróx. 2kg por árbol.
  • Arbustos pequeños: apróx. 1kg por árbol.
  • Césped: aprox. 1.5kg por cada metro cuadrado; mantenimiento (2 veces por año): 200 a 400gr cada una.
  • Cultivos en general: apróx. 1 a 2kg por cada metro cuadrado (dependiendo de la exigencia de cada hortaliza).
  • Cultivos en almácigos: apróx. 1kg por contenedor.
  • Flores y ornamentales: apróx. 500 gr por cada metro cuadrado.
  • Bolsas de trasplante: 1/3 del volumen total de sustrato.

Estas cantidades varían dependiendo de los factores específicos de cada huerto y la riqueza del sustrato.

Arboles y arbustos en general

Incorporar el humus de lombriz en el fondo del agujero, previo al trasplante.

En árboles o arbustos ya establecidos, se recomienda retirar una capa de tierra de aproximadamente 10 cm alrededor del árbol —lo que sería el área radicular superficial del árbol—.

Posteriormente humedece la tierra sin producir charcos y agrega la dosis de humus. Finalmente cubre con la tierra antes extraída.

Se recomienda hacerlo, al menos, una vez al año, de preferencia durante el período de mayor actividad vegetativa.

Césped

Antes de sembrar o colocar el césped, humedece el área y esparce 1kg de humus por cada metro cuadrado.

Luego procede a la siembra, cubriendo las semillas con una delgada capa de humus, equivalente a 500gr por cada metro cuadrado.

Al finalizar humedece el área, en forma de llovizna muy fina.

Si el césped ya está establecido, repica el césped con una horquilla, luego riega y esparce entre 200 y 400gr de humus por cada metro cuadrado.

Cultivos en general

Al momento de preparar el suelo, previo a una siembra, incorpora el humus de lombriz a la tierra.

En cultivos ya establecidos o de larga permanencia, incorpora el humus de lombriz en la base de tus plantas, según la cantidad indicada.

Compost

humus de lombriz 3

El compost o composta sirve fundamentalmente como abono. Pero además de adicionar nutrientes, la composta ayuda regular la acidez y la temperatura, y a mantener la humedad.

En sentido estricto, los términos compost y humus no son sinónimos ni pueden usarse de forma similar.

Compost es la tierra negra creada a partir de la descomposición de materia orgánica, y puede ser elaborado con restos de comida o desechos de jardín.

El compost maduro se usa como abono o sustrato cuando adquiere una apariencia de color oscura y terrosa, y se distingue porque casi todos los materiales se han descompuesto.

Para elaborarlo se colocan los residuos orgánicos en un silo, el cual le brinda al material un entorno propicio para su correcta descomposición.

De esta manera, el silo no sólo mantiene a los agentes que intervienen en la descomposición de los deshechos, sino también a otros que se alimentan de ellos.

Cuáles son las condiciones óptimas para elaborar un buen compost

Humedad adecuada

Debes procurar que haya materia húmeda en tu compost.

También deberás regarlo si queda seco. El abono debe tener un aspecto húmedo, pero sin gotear.

Si padeces de un exceso de humedad residuos, agrega aserrín para neutralizar.

Aire

sembrar100_14Es necesario ventilar el abono ocasionalmente, para evitar que las capas inferiores se pudran. Así conseguimos un material más homogéneo y aceleramos, a su vez, el proceso de fermentación.

Para mejorar la aireación procura agregar residuos voluminosos y de formas irregulares que permiten que haya huecos en el material y facilitan la circulación del aire. Las cortezas y ramas son excelentes ejemplos.

Si tu compost está en un silo o en recipientes, procura que cuenten con agujeros para permitir la buena ventilación del material.

Temperatura

Entre mayor sea la temperatura en las partes interiores del material, será mejor. Ubicar tu compost bajo la luz del sol contribuirá a acelerar el proceso.

Otra forma de alcanzar las temperaturas deseadas es elaborar grandes cantidades de compost. Entre mayor sea la cantidad, más rápido se calienta el material.

Tamaño de los residuos

Los residuos no deben ser ni muy grandes ni demasiado pequeños. Los primeros tardan mucho en descomponerse, mientras que los segundos dificultan la ventilación del material.

Equilibrio de materiales

Debe haber un equilibrio entre residuos ricos en carbono y residuos ricos en nitrógeno.

Para lograr un correcto equilibrio en los materiales, ten en consideración lo siguiente:

  • Residuos verdes o ricos en nitrógeno: son la materia húmeda del compost, por lo que se descomponen rápidamente. Suelen provocar el mal olor.
  • Tallos, hojas y otros restos vegetales verdes de nuestras cosechas.
  • Desperdicios de la cocina como restos de fruta y verdura.
  • Césped.
  • Restos de café y bolsas de infusiones…
  • Estiércoles y purín.
  • Abonos verdes.
  • Residuos marrones o ricos en carbono.

Están secos, por lo que tardan mucho en descomponerse, aunque lo hacen sin dejar malos olores. Deben humedecerse antes de entrar a formar parte del compost:

  • Paja y heno.
  • Aserrín.
  • Ramas y cortezas leñosas.
  • Malas hierbas y hojas secasPapel o cartón.
  • Cáscaras de frutos secos o de huevos.

Cómo hacer compost

A continuación, te presentamos dos métodos para realizar una buen compost.

Método 1

  1. Haz una capa de paja, ramas, o cualquier otro material que permita que circule el aire y no se aplaste con facilidad. Esta capa debe tener aproximadamente 20cm y debes colocarla como base, al fondo del silo, de preferencia en contacto con el suelo.
  2. Encima de esta primera capa añade otra con los restos verdes de cosecha.
  3. La tercera capa incorpora materiales ricos en nitrógeno, como el estiércol.
  4. Finalmente, añade una fina capa de entre 2 y 5cm de tierra.
  5. Debes procurar de que el material esté siempre húmedo, pero sin gotear. La proporción entre materiales húmedos y materiales secos debe ser de 2 a 1.
  6. Cada vez que introduzcas más desechos, debes mezclarlos con el material antiguo, hojas o paja. Esto además ayudará a que no aparezca la mosquita de la fruta, que resulta ser muy molesta.
  7. Recuerda que los residuos marrones o ricos en carbono deben humedecerse antes de ser introducidos.
  8. Seguirás añadiendo capas hasta llegar a la altura prevista. Una vez terminado el montón, cúbrelo con tierra o aserrín.

Método 2

  1. Coloca aproximadamente 25cm de ramas gruesas y delgadas.
  2. Encima coloca entre 25 y 30cm de desechos orgánicos de fácil descomposición.
  3. Luego, una pequeña capa de estiércol o algún otro material rico en nitrógeno.
  4. Coloca otra capa de restos orgánicos verdes.
  5. Añade otra capa de estiércol, hasta que alcances el metro y medio de altura.
  6. Al llegar a la altura deseada, cubre con una capa delgada de tierra y deja reposando para que termine de descomponerse.
  7. Humedece la mezcla cada tercer día, en caso de que no llueva.

¿Cuándo echar el compost en nuestro huerto?

La composta tardará cerca de tres meses en estar lista. Durante el invierno el tiempo se extiende a seis meses.

Para saber si está lista, toma un puño y observa su color. Deberá ser obscura y no observarás nada de lo depositado, excepto los trozos de ramas.

La composta se aplica una vez al año. Agrega lombrices de tierra donde vayas a poner la composta, para que se oxigene a través de los túneles que cavan.

Si no usas la composta, puedes guardarla en bolsas cerradas herméticamente.

El clima en nuestro huerto

El clima es indispensable porque condiciona el desarrollo de nuestras hortalizas.

Así como con los nutrientes, cada plantas requiere de una cantidad de luz y temperatura específica. Hay plantas que son más resistentes al frío, mientras que hay otras que no pueden prosperar a bajas temperaturas.

Lo mismo ocurre con las lluvias abundantes o la sequía.

Por eso es indispensable que nos cercioremos que las plantas que queremos cultivar sean capaces de prosperar en las condiciones climáticas de nuestra región.

El clima Mediterráneo o templado

Recibe el nombre por el Mar Mediterráneo, donde es más típico el clima. No obstante, también se le ubica en otras regiones del planeta.

Propiamente, este tipo de clima se da en la costa mediterránea, con la excepción de Egipto y buena parte de Libia y Túnez.

Abarca el interior de España, Italia, Chile, Chipre, Turquía. Líbano e Israel y fuera de la cuenca mediterránea en Uzbekistán.

También se da en áreas de Portugal, Grecia, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Siria, Jordania, Israel, Australia, Chile, México y California.

  • Los inviernos son templados y lluviosos.
  • Los veranos son secos y calurosos, lo que suele producir estrés hídrico.
  • Las temperaturas y precipitaciones son variables. Las temperaturas se mantienen todos los meses por encima de los 20 ºC
  • Las lluvias no son abundantes y no se producen en verano.

El clima oceánico

sembrar lechugas 5Recibe este nombre porque es su proximidad con el océano lo que lo provoca.

En Europa se puede encontrar en Portugal, España, Francia, Bélgica, Países Bajos, Reino Unido, Irlanda, Dinamarca y la costa oeste de Noruega, principalmente.

También se encuentra en el sur de Argentina, Brasil y Chile, en la zona andina del Perú, en Ecuador y Colombia, en Nueva Zelanda, Tasmania, la costa pacífica de Canadá y Estados Unidos, así como una pequeña porción de México.

  • Temperaturas fuertes y abundantes precipitaciones.
  • Los inviernos son fríos y los veranos frescos.

El clima montañoso

Es propio de las zonas situadas a más de 2 mil metros de altitud. En Europa es uno de los climas más importantes, dado que las sus montañas están densamente pobladas, y son de gran importancia económica y ecológica.

  • Inviernos fríos y largos.
  • Veranos frescos y cortos.
  • Precipitaciones escasas: algunas lluvias en primavera y otras en verano; nieve en otoño e invierno.

El clima desértico

Se encuentran comúnmente en las regiones subtropicales: Sahara, el desierto Arábigo, el desierto Sirio, el Kalahari, partes de Irán, Pakistán, el noroeste de India, el suroeste de Estados Unidos, México septentrional y gran parte de Australia.

  • Escasas precipitaciones.
  • La temperatura media anual supera los 18 ºC.
  • En los climas árido cálidos, las temperaturas diarias presentan fuertes oscilaciones entre el día y la noche (20 °C o más). En los áridos fríos las temperaturas pueden llegar a los -30 °C.

El clima continental o de contraste

Se ubica en el hemisferio norte del planeta, en la zona templada.

Se le llama «de contraste» porque las diferencias entre el invierno y el verano son muy marcadas.

  • Los veranos son muy calientes y los inviernos muy helados.
  • En invierno ocurren heladas, alcanzando temperaturas por debajo de los 0ºC.
  • Escasa precipitaciones.

Rotación de cultivos

La rotación de cultivos consiste en plantar, en un mismo lugar, diferentes productos con necesidades nutrimentales distintas.

Cada ciclo tiene la finalidad de mantener el suelo fértil, evitando que se pierdan sus propiedades y mantener así la biodiversidad.

Las principales ventajas son:
  • Se aprovecha mejor el abonado
  • Se tiene un mejor control de las malas hierbas
  • Se evita el uso excesivo de fertilizantes
  • Se disminuyen las plagas
  • Se evita el contagio y propagación de enfermedades
  • Con la rotación de cultivos las plantas se nutren mejor, lo que ocasiona que crezcan y produzcan más
  • La rotación de cultivos favorece la actividad de microorganismos y mejora las reservas de humus del suelo.

Cómo hacer una correcta rotación de cultivos

Para hacerlo correctamente, ten en cuenta lo siguiente:

Plantas reponedoras

sembrar zanahorias 5Son las plantas que aportan nutrientes a la tierra y la vuelven fértil

En este caso, las leguminosas.

Plantas consumidoras rústicas

Crecen bien en tierras donde la materia orgánica no alcanzó su total descomposición.

Tomates, acelgas, calabazas, coles.

Plantas consumidoras finas

Requieren que la materia orgánica esté bien descompuesta y fina, por lo que se recomienda sembrarlas en tierras malas o en suelos que nunca han sido cultivados.

Lechugas zanahorias, espinacas.

Posibles combinaciones para una eficaz rotación de cultivos

  1. Solanáceas, antes de umbelíferas o liliáceas.
  2. Umbelíferas o liliáceas, antes de compuestas, quenopodiáceas o cucurbitáceas.
  3. Compuestas, quenopodiáceas o cucurbitáceas, antes de leguminosas o crucíferas.
  4. Leguminosas o crucíferas, antes de solanáceas.

Para poder diferenciar los distintos tipos de plantas:

  • Solanáceas: tomates, pimientos, berenjenas.
  • Umbelíferas: zanahorias, apios, nabos.
  • Liliáceas: cebollas, puerros, ajos.
  • Compuestas: lechugas, escarolas.
  • Quenopodiáceas: acelgas, remolachas, espinacas.
  • Cucurbitáceas: calabaza, pepinos.
  • Crucíferas: coles, rábanos.
  • Leguminosas: judías, guisantes, habas.

Algunas consideraciones

Debemos tener cuidado de no suceder cultivos de la misma familia botánica.

No pueden sucederse entre sí:

  • Espinaca, remolacha, acelga.
  • Tomate, pimiento, berenjena, papa o patata.
  • Lechuga, achicoria, escarola.

En regiones frías con inviernos duros, las rotaciones son anuales.

En regiones más cálidas, la frecuencia con que se rota se determina por el ciclo propio del cultivo, es decir, el tiempo que pasa desde que se siembra hasta que se cosecha.

Asociaciones de cultivo más comunes

  • Albahaca: tomate, berenjena, pimientos coles.
  • Apio: col, cebollín, cebolla, arveja, espinaca, tomate.
  • Ajo: acelga, pimiento, berenjena, tomate, zanahoria, pepino, lechuga, fresa.
  • Berenjena: espinaca, pimiento.
  • Calabacín: maíz, mejorana.
  • Calabaza: berenjena, arveja, rábano.
  • Cebolla: brócoli, zanahoria, manzanilla, lechuga, perejil, tomate.
  • Cebollín: arveja, pepino, lechuga.
  • Crucíferas: frijoles, manzanilla, zanahoria, cilantro, pepino, lechuga, menta, arvejas, papa, romero, tomillo, tomate.
  • Espinaca: Apio, berenjena.
  • Girasol: pepino, calabaza.
  • Lechuga: frijoles, cola, zanahoria, pepino.
  • Leguminosas: brócoli, col, zanahoria, coliflor, maíz, lechuga, perejil.
  • Maíz: pepinos, melón, papa, calabaza, rábano.
  • Menta: coles, tomate.
  • Melón: rábano, maíz.
  • Papa: frijol, brócoli, col, coliflor, maíz, berenjena, rábano, mejorana, arveja, maíz, sandía.
  • Pepino: albahaca, frijol, brócoli, coles, zanahoria, maíz, lechuga, arveja, rábano, girasol.
  • Perejil: espárrago, tomate, maíz, pimiento, cebollín.
  • Pimiento: zanahoria, cebolla, tomate.
  • Rábano: Zanahoria, pepino, maíz, lechuga, arveja, espinaca.
  • Romero: frijol, zanahoria, col, coliflor, tomate.
  • Sandía: papa.
  • Tomate: albahaca, apio, brócoli, zanahoria, coliflor, apio, cebollín, mejorana, menta, cebolla, perejil.
  • Zanahoria: cilantro, pepino, cebolla, lechuga, arveja, rábano, romero, tomate.

[60 Trucos] para aplicar en tu Huerto Urbano o Ecológico

1. Tierra siempre húmeda con botellas de vino

Este truco es muy sencillo. Simplemente hay que clavar una botella de vino boca abajo y llena de agua con una estaca de terracota. Lo que conseguimos es que la botella vaya filtrando el agua poco a poco y que de esta manera la tierra esté siempre húmeda.

2. Polvo de canela en las plantas para evitar enfermedades

La canela, además de tener un olor agradable, también dispone de una serie de cualidades que eviten la propagación de algunas enfermedades en nuestras plantas. Es sencillo, cuesta poco y se aplica fácilmente.

polvo de canela

Polvos de canela

3. ¿No dispones de una regadera? Utiliza este sencillo hack

Simplemente debes coger una botella de plástico. De tamaño medio o grande. Haremos pequeños agujeros en la tapa. Cuantos más mejor. Al llenarla de agua y posteriormente vaciarla, tendremos una regadera artesanal.

Agujeros en botella de plástico para regar

Agujeros en botella de plástico para regar

4. Café molido para tener las plagas alejadas

El café molido es una forma excelente de mantener alejados algunas plagas como las hormigas, caracoles, babosas…

cafe molido

Café molido para mantener alejadas las plagas

5. Cascaras de de huevos para evitar plagas

Otra manera natural de mantener alejadas algunas plagas son las cascaras de huevo. Son realmente efectivas con los caracoles, babosas y otros gastrópodos. La razón es que estos seres no están nada cómodos reptando sobre las cáscaras de huevos.

cascaras de huevo

Cáscaras de huevo para evitar que caracoles y babosas caminen cómodamente por nuestra siembra

6. Mantén húmedas tus plantas incluso cuando te vayas de vacaciones

Irse de vacaciones a veces supone un problema para el mantenimiento de nuestro jardín. Existe un truco sencillo y eficaz para evitar esto. Simplemente hay que coger una serie de toallas de papel y enrollarlas tanto como sea posible. Debemos poner los extremos dentro de un vaso de agua y el resto sobre el suelo que queremos mantener húmedo. De esta manera conseguiremos que las toallas vayan soltando humedad poco a poco durante bastante días.

7. Filtros de café en macetas

La próxima vez que estés rellenando una maceta para sembrar una planta, antes cubre la parte interior de la maceta con filtros de café. Lo que conseguimos con este truco es mantener los agujeros de drenaje de la parte inferior libres. Por lo que el agua drena bien y la tierra no se queda empantanada.

Filtros de café

Filtros de café para evitar que la tierra se quede empantanada

8. Mecanismo natural de control para los mosquitos

Siembra las siguientes plantas en una maceta:

  • Citronella.
  • Flor de caléndula.
  • Hierba de limón.
  • Catnip.
  • Violetas.
  • Tomillo de limón.

Citronella

Citronella

9. Elimina las mala hierbas con vinagre

Un chorro de vinagre cerca de las plantas que hayas sembrado puede ser una opción excelente para combatir las tan odiadas malas hierbas.

10. Pallets para guardar las herramientas

Los pales muchas veces se encuentran tirados y desperdiciados en polígonos. Sin embargo, pueden resultar útiles a la hora de guardar y colgar las herramientas del huerto y del jardín.

11. Utilizar miel para propagar el polen

La miel contiene encimas que promueven el crecimiento de las raíces. Por lo tanto, es una herramienta ideal en la siembra de tus plantas y hortalizas para que las raíces se propaguen más rápidamente.

12. Utilizar pañales para la retención de humedad

Si tienes un bebé, quizás puedas sacarle partido a eso tan caro y tan usado que utiliza todo padre: el pañal. Los pañales están hechos para retener la humedad y que de esta forma no se filtre la orina ni las heces del bebé. Por lo tanto, a la hora de sembrar cualquier planta se puede reciclar, colocándolo en la parte baja de la maceta. De esta forma, cuando el pañal reciba agua, contendrá la humedad muy bien.

13. Utilizar agua usada en la cocina como fertilizante

Otra forma de reciclar es utilizar el agua que se ha utilizado para cocinar. Puede ser agua que hemos utilizado para hervir huevos, verduras o cualquier otro alimento. En vez de tirarla y desecharla, rocíala sobre tus plantas.

Agua de cocina para regar

Agua de cocina para regar

14. Pellizcar para renovar los tallos

Pellizcar los tallos jóvenes de nuestras plantas puede ayudar a promover su crecimiento y que florezcan con más fuerza. Además, es una forma sencilla y eficaz de poda. No hay que olvidar que es importante podar para ayudar a su crecimiento.

15. Produce tomates más sabrosos rodeando la planta con bicarbonato de sodio

Un hack sencillo y útil si lo que buscamos es sembrar tomates más sabrosos. Simplemente hemos de arrojar un poco de bicarbonato de sodio alrededor de la planta del tomate.

Bicarbonato de sodio para sembrar

Bicarbonato de sodio

16. Protege las plantas jóvenes que has sembrado del frío y el viento

Utilizando una botella de plástico, eliminando el tapón de arriba e introduciendo las plantas jóvenes que acabamos de sembrar es una forma rápida y barata de proteger nuestra futura siembra de posibles heladas. No hay que olvidar agujerar la botella de plástico para que en caso de lluvia torrencial el agua drene.

17. No deseches el líquido y las salsas de las comidas, utilízalas como compost

Si tienes restos de comida y puedes triturarlos, es una buena forma de utilizarlo luego como compost. Simplemente debemos de mezclar con agua e ir soltando el líquido generado en nuestra siembra. Hay que tener en cuenta que dicho líquido tendrá muchos nutrientes para la tierra. Obviamente hemos de evitar alimentos procesados y químicos.

Salsa para compost

Salsa para compost

18. Corta la mitad de una botella de plástico y utilízala como maceta

Una vez más podemos reciclar las botellas de plástico y utilizarlas en nuestros beneficio. En este caso sólo tenemos que cortar la botella de plástico y rellenarla con nuestra tierra abonada y las respectivas semillas. Una vez hecho esto tenemos nuestra maceta barata y artesanal hecha. Lo único que nos faltan es sembrar las plantas que queramos ver crecer.

19. Convierte una puerta en un jardín vertical

Otro truco barato para aprovechar todos los espacio a la hora de sembrar. Se trata de coger bolsas pequeñas de basura u otro tipo, clavarlas a la puerta con un buen soporte y rellenar de tierra los bolsillos. Es importante que las bolsas se puedan agujerear un poco para que la tierra drene. Al cabo de un tiempo tendremos un pequeño y bonito jardín vertical. Este truco es ideal para tener nuestro propio huerto en casa. No hace falta tener grandes extensiones de terreno para practicar la agricultura.

20. ¿No sabes lo que has plantado y necesitas identificarlo? Utiliza corchos

¿Recuerdas las botellas de vino de antes? Pues otra forma de reciclarlas es guardando sus corchos. Esta vez nos ayudarán a identificar las diferentes plantas que hemos sembrado. Sólo tenemos que escribir el nombre de la planta y utilizar un palo largo para clavar el corcho. De esta manera podremos saber rápidamente lo que hemos plantado.

21. Entierra una botella de plástico cerca de tus plantas para mantenerlas húmedas

Una vez más, cogemos una botella de plástico y le hacemos bastante agujeros. Luego la enterramos cerca de los plantones que acabamos de sembrar. Una vez enterrados (queremos que sólo sobresalga la parte de la cubierta), podremos rellenarla y ella misma irá drenando poco a poco el agua. Una manera excelente de humedecer la tierra poco a poco.

22. Lubricar con silicona la pala del huerto

A veces utilizar una pala puede hacerse pesado dependiendo de cómo está la tierra. Lubricar nuestra pala con un poco de silicona puede hacer este trabajo mucho más sencillo. La pala se deslizará como si nada por la superficie de la tierra.

23. Lo importante es la calidad de la tierra, no tanto los fertilizantes

Muchas personas creen que los fertilizantes que se arrojan a las plantas es lo que determina el tamaño y la producción de las futuras frutas y verduras. Sin embargo es mucho más importante la calidad de la tierra. Una tierra que tenga los elementos orgánicos necesarios, como compost o estiércol, que sea fácil de cavar, filtre bien el agua y deje respirar las raíces dará mucho mejor resultados que una tierra de peor calidad pero con fertilizantes.

24. Aspirinas: una buena opción para que la planta arraigue

Podemos comprar un bote de aspirinas barato, molerlo e introducirlo en la maceta o el trozo de tierra en el que vayamos a plantar. Esto ayudará a que las raíces cojan más fuerza y también a la absorción del agua.

aspirinas

Aspirina

25. Preparar las tomateras: Agua + Gelatina en polvo + Canela

Una buena forma de preparar el sembrado de las tomateras, es cavar un agujero profundo. Una vez hecho, añadir agua a dicho agujero, un poco de canela y gelatina en polvo. La gelatina alimentará a algunas bacterias que favorecerán a nuestras tomateras. La canela mantendrá alejados hongos que pondrán en peligro a nuestra planta.

26. Cañas, Palos o jaulas para nuestras tomateras

Las tomateras son un tipo de planta trepadora. Por lo tanto, les favorece mucho más si pueden trepar apoyándose en algo. La producción será mejor y más abundante que si simplemente están sobre el suelo.jaulas tomates

27. ¿Problemas con otros animales? Aspersores que se activen por el movimiento

A pocos animales les gusta llevarse un susto aunque sea con agua. Una forma útil de proteger nuestro sembrado es colocar un aspersor que se active con el movimiento. De esta forma, cuando un animal (conejos, pájaros, etc) el aspersor se activará y rociará agua.

28. Reciclar las bolsas de té

Las bolsas de té suelen ser biodegradables y por lo tanto se pueden utilizar para poner debajo de la tierra y que ayuden a nuestras flores a crecer.

bolsas del te

Bolsas de te

29. ¿Necesitas secar semillas, raíces o hierbas? Utiliza periódico

Pon las semillas o raíces que quieras secar dentro de un periódico. Colócalo en el maletero de tu coche, por ejemplo. En un par de días las tendrás completamente secas.

Periódico para secar semillas

Periódico para secar semillas

30. Aprovecha las pieles de plátano con tus tomates

Guarda todas las pieles de plátano y déjalas secar al aire libre. Luego, entiérralas en la base de las tomateras u otras plantas que vayas a sembrar. Las pieles de plátano supondrán un buen estímulo e impulso para tus tomates. Puedes acelerar el proceso si trituras las pieles de plátano, añades un poco de agua y después lo viertes sobre la base de los tomates.pieles de plátano sembrar tomates

31. Prevenir hongos con manzanilla

La manzanilla puede ser un truco sencillo y eficaz a la hora de prevenir hongos para tus plantas y las verduras que hayas sembrado. Ideal rociar al amanecer o al anochecer.

32. ¿Necesitas aprovechar toda la fruta y verduras que has generado? Compra una deshidratadora

Si ya has llegado al punto en el que generas montañas de tomates, enhorabuena. Si tienes un árbol que da muchos frutos durante algunas épocas del año, también.

En cualquier caso, hacerte con una deshidratadora puede ser una herramienta muy útil para secar todas las verduras y frutas que no puedes comer en ese momento, pero quieres conservar para más adelante. Caldos, mermelada, dulces, salsas… las opciones son muchas.

33. Papel de periódico o pelusa para retener la humedad

¿Te sobran periódico? ¿Se te cae mucho el pelo? Ambas cosas pueden ser un amanera eficaz para que después la tierra conserve mejor la humedad. Añade el papel de periódico o las pelusas a tu máquina para hacer compost y procura que luego quede bien mezclada con la tierra en la que vas a sembrar.

35. Pepinos y enrejados

Planta los pepinos de forma que puedan trepar y probablemente tu producción se incrementará considerablemente.

36. Tomates cherry en macetas colgantes

tomates de ramallete o mallorquinesUna opción es la de plantar tomates cherry en macetas y luego colgar éstas. De esta forma serán mucho más fáciles de coger y seguirán produciendo con normalidad. Es importante mantener la maceta bien hidratada.

37. No siembres demasiado cerca una planta de otra

Asegúrate de sembrar dejando la distancia oportuna entre cada planta. Generalmente las bolsas de semillas suelen indicar la distancia que hay que dejar, pero también una consulta rápida en Internet te puede dar la respuesta.

38. Diseña la siembra antes de hacerla

Parece una tontería, pero es importante coger un papel y tomar unos minutos en dibujar tu futuro huerto. Poner las plantas más altas en la parte posterior, de tal forma que roben en el futuro menos sol a las más pequeñas.

39. Tomateras sobre jaulas robustas

Asegúrate de que los tomates se apoyan sobre jaulas robustas o cañas bien sujetas. De lo contrario es muy probable que la producción se reduzca y contraigan enfermedades.

40. Plantas y verduras resistentes al frío

Los rábanos, remolachas, zanahorias y acelgas pueden sembrarse incluso unos pocas semanas antes de que empiece el frío de verdad. Si vives en un clima mediterráneo, donde el invierno no es muy frío, incluso en los meses con temperaturas más bajas se pueden intentar sembrar.

41. Estudiar qué plantas crecen mejor en tu zona

Puedes revisar en Internet o en una tienda especializada qué variedad de verduras crecen mejor en tu zona. De esta forma podrás evitar jornadas de verano demasiado calurosas que las sequen y podrán ser más resistentes a los imprevistos de la naturaleza.

42. Papel de periódico anti malas hierbas

tomates tiposColoca papel de periódico antes de rellenar las macetas de tierra o antes de poner la primera capa de tierra en el suelo. Evitará en parte a que crezcan malas hierbas u otras flores silvestres alrededor de tu siembra.

43. Siembra verduras que duren

Otra opción de aprovechar la cosecha durante todo el año es sembrar plantas que den verduras duraderas. Como por ejemplo las patatas, la cebolla, el ajo o algunas variedades de tomates. Por ejemplo, podrás comer calabaza de mantequilla durante casi todo el año si la siembra y la recolecta son buenas.

44. Antes de plantar, ten en cuenta la luz que recibe el lugar

No hay que plantar en cualquier lugar. La exposición a la luz solar es muy importante. Siembra en zonas que reciban luz solar al menos durante 8-10 horas al día. Evita grandes árboles o grandes paredes.

45. ¿Calabazas gigantes? Haz esto

Si quieres producir calabazas gigantes, lo único que tienes que hacer es ir eliminando las que van saliendo y dejar dos o tres. Además, procurar que la tierra esté bien abonada y recibe agua suficiente.

46. Casas de pájaros en tu terreno con calabazas

A los pájaros les encanta utilizar las cáscaras de las calabazas como casa. Por lo que si quieres un jardín rebosante de aves que silven a diario, utiliza dichas cáscaras para ofrecerles una casita.

47. ¿Cebollas demasiado pequeñas? Haz esto

Si antes de coger algunas cebollas, crees que son demasiado pequeñas pero ya están maduras para ser recogidas, simplemente corte por lo sano el tallo y espera un tiempo. La cebolla seguirá creciendo y probablemente recojas una más grande.

48. ¿Súper abono? Utiliza esto

Coge un barril y si puedes llénalo de estiércol de vaca, oveja o caballo. Luego, echa agua por encima según la cantidad que tengas. Espera unos días y filtra dicho agua por toda tu siembra. Verás el enorme impulso que consiguen tus plantas.

49. Regar cuando toca

Hay que regar nuestra plantación cuando sale el sol o cuando ya se ha puesto. Nunca a medio día cuando más da. Una buena opción es colocar un aspersor o goteo con temporizador que se ponga en marcha a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.

50. Recoge y congela tu colecta

¿Demasiadas verduras en poco tiempo? No hay problema. Compra bolsas de plástico para guardar en el congelador. Corta las verduras o las frutas que te sobran y mételas en dichas bolsas. Después, guárdalo en el congelador y podrás utilizarlas durante todo el año para hacer caldos, salsas o cualquier otro alimento. Hay plantas que dan enormes cantidades de verduras pero sólo durante determinadas épocas del año.

51. ¿Necesitas estiércol? Acude a un centro de hípica

dalias flores bonitasEl estiércol suele ser un componente muy bueno para las plantas que hemos sembrado.

Una forma barata e incluso gratis de conseguirlo es acudir a un establo, cuadra o centro de hípica. En estos lugares se suelen acumular montañas de estiércol.

Los propietarios no saben muy bien qué hacer, por lo que si vas y preguntas, puede que te lo den alegremente.

52. Verificar la humedad de la tierra

Muchas veces las plantas que hemos sembrado se secan sin una razón aparente. Regamos con frecuencia e intentamos que les dé el sol las horas oportunas.

Sin embargo, puede que la tierra no tenga la suficiente humedad y que por lo tanto las raíces no consigan llegar a absorber agua. Para ello, compra un pluviómetro y verifica cada ciertos días la cantidad de humedad que tiene la tierra.

En el caso de que esté poco húmeda, conviene regar bastante, pero no durante las horas de más sol.

53. Motocultor para remover bien el estiércol y el abono

Echar el estiércol o el abono encima de las plantas puede no ser la mejor opción porque las acaba quemando. Es mucho mejor elegir la zona de cultivo y mezclar bien la tierra con el estiércol y/o el abono. Una forma excelente de remover y mezclar puede ser el motocultor o motoazada.

54. ¿Tus árboles tiran la hoja? Guárdalas para el compost

Muchos árboles pierden la hoja cuando llega el otoño. En vez de recoger y tirar estas hojas, ponlas en tu caja de compost. Pueden ser un componente excelente al cabo de un tiempo.

55. Menta y caléndula para repeler insectos

Planta estas dos hierbas para mantener alejados a muchos insectos a los que no les gusta nada el olor que dan.

56. ¿Mosquitos? Vigila los recipientes con agua o las maceteras

Muchas veces regamos y queda agua depositada en las macetas, platos u otros recipientes. Esto suelen ser focos de mosquitos. Por ello, revisa tu jardín y mira que no tengas ningún recipiente con agua estancada.

57. Deja a la arañas que construyan sus telas en el jardín

araña rojaLas arañas son un gran depredador de otros insectos que sí se comen las plantas que has sembrado. Por lo que, a no ser que te den mucho miedo, intenta dejarlas campar a sus anchas. Al cabo del año se habrán comido una buena cantidad de insectos potencialmente malos para tu siembra.

58. Piel de ajo y cebolla como repelente

Coge piel de ajo y cebolla, métela en un frasco y llena dicho frasco de agua. Espera unos días. Rocía esta agua por encima de las hojas que tengan pulgón u otro tipo de plagas. En poco tiempo habrá desaparecido.

59. Cerveza con las babosas y los caracoles

Si tienes problemas de babosas y caracoles, a los cuales les encantan las lechugas y otras verduras, cada noche pon un tarrón con cerveza. Estos animales se verán atraídos por la cerveza y se ahogarán dentro. Cada día cambia el tarrón.

60. Acostúmbrate a guardar siempre las herramientas

Las herramientas deben ser guardadas y limpiadas cada vez que se usan. Muchas personas las abandonan en el huerto sin darle mucha importancia, pero esto conlleva a que se pierdan con facilidad o se estropeen en poco tiempo.

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Te iremos enviando los mejores trucos que hemos aprendido para aplicar directamente en tu huerto. Sin publicidad y sin basura. Gracias :-)

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