Sembrar Plantas: Cómo Cultivar y Hacer Crecer cualquier Planta en [13 Pasos]

Es un error muy común pensar que sembrar plantas  sólo consiste en cavar un hoyo  en la tierra e introducirlas en él. Pero nada más alejado de la realidad.calendario de siembra

En realidad, para sembrar plantas de manera correcta hay que tener en cuenta una gran diversidad de factores, tales como la calidad del terreno, el clima e incluso es necesario considerar cuáles son las plantas más adecuadas para cada condición.

Si lo hacemos correctamente, esto nos supondrá grandes beneficios, ya que no sólo estaremos ahorrando recursos, sino que en algunos casos nos veremos beneficiados por los frutos de cierto tipo de plantas, o simplemente por la forma fantástica en que lucirá nuestro hogar.

En este artículo te enseñamos  la forma correcta para sembrar plantas  y que así puedas renovar tu jardín o huerto cuanto antes.

¡Manos a la obra!

Consideraciones básicas que hay que tener para sembrar plantas

Algunas de las condiciones que debemos tener en cuenta antes de comenzar a sembrar plantas son:

La Temporada: ¿Cuándo?

Antes de sembrar, debemos elegir la temporada correcta para plantar nuestras plantas.

Las fechas de plantación varían de acuerdo a la especie de planta que queremos sembrar.

 Averigua cuáles son las épocas más adecuadas , considerando la región en donde vives y el tipo de plantas que quieres sembrar.

Clima y luminosidad

Al igual que en la temporada, deberás considerar las condiciones climáticas que prevalecen en tu región.

De acuerdo al clima y la temperatura del lugar en el que vives, algunas plantas pueden crecer más fácilmente que otras.

Así mismo, dependiendo del tipo de planta que quieras sembrar, las necesidades de exposición al sol pueden ser diferentes.

Algunos plantas como el tomate, la calabaza o el pepino requieren de mayor exposición al sol que otras, mientras que muchas crecen muy bien a la sombra.

Tipo de suelo

Puede ser que a tu suelo le falten nutrientes o que no esté en las mejores condiciones para sembrar el tipo de planta que deseas.

Averigua las condiciones ideales para lograr el mejor desarrollo de tu cultivo. Regula la temperatura, la acidez del suelo, el drenaje y la densidad de la tierra.

De igual manera, tendrás que hacer las fertilizaciones convenientes para nutrir la tierra y lograr que la planta se alimente con mayor facilidad.

Considera el tipo de suelo que necesitas según la especie de planta que deseas sembrar.

Suelos francos

Son sueltos, fértiles y retienen bien la humedad por la cantidad proporcionada de arcilla que tienen.

Más información, aquí.

Suelos arcillosos

Son difíciles de trabajar porque están compuestos de partículas muy finas y tienen un drenaje bastante pobre, por lo mismo tardan en secarse y se encharcan con facilidad.

Más información, aquí.

Suelos arenosos

Son sueltos y se secan rápidamente, pero retienen mal la humedad y los nutrientes. No obstante, esto se resuelve fácilmente con mantillo o humus.

Más información, aquí.

Truco:
Las leguminosas, en especial los guisantes y las habas, desprenden nitrógeno, por lo que su cultivo supone un gran fertilizante natural para la tierra y muy conveniente para futuras siembras.

El acolchadoqué sembrar en febrero

Si quieres cuidar tu suelo para futuras plantaciones tienes que realizar un acolchado, el cual, entre otras cosas, regula la temperatura, protege las raíces del frío, retiene la humedad, nutre el sustrato y evita el crecimiento de plantas indeseadas.

 El acolchado no es más que una capa protectora de entre 5 y 15 cm . Hecha con materiales orgánicos, como corteza, paja, maderas, tierra volcánica, arena, etcétera.

Además, es necesario  labrar la tierra para que quede suelta, mullida y disgregada .

acolchado (1)Al remover la tierra se aflojan las capas superficiales que retienen mejor la humedad y facilitan la circulación de oxígeno de forma más fluida.

Finalmente, calcula el pH.  El pH determina la acidez o alcalinidad del suelo .

Este es importante dependiendo de la variedad que piensas sembrar. Hay especies que requieren de suelos más ácidos, mientras que otras un nivel de acidez más bajo para poder desarrollarse correctamente.

Las asociaciones favorables

Es muy importante considerar qué especies pones juntas, dependiendo de los beneficios que pueden otorgarse mutuamente.

De igual forma, es indispensable que estés al tanto de aquellas especies de plantas que no deben sembrarse juntas por ningún motivo, ya sea porque compiten por nutrientes o por que atraen ciertas plagas dañinas para el resto del cultivo.

Asociaciones favorables para sembrar plantas

Maceta o jardín: ¿Dónde?

La respuesta a esta pregunta va a determinar el proceso de siembra de una planta.

Obviamente, no resulta lo mismo plantar una planta en una maceta que hacerlo directamente en el huerto o jardín, al aire libre y a merced del clima.

Ventajas Desventajas
Sembrar plantas directamente Desarrollo libre de la planta.

No se requiere trasplante.

Durante sus primeros días de vida, la planta queda expuesta a las inclemencias del tiempo, ya sean heladas, exceso de luz, lluvias, etcétera.
Sembrar plantas en maceta Control sobre las condiciones de luz, temperatura, sustrato y aire.

Selección de las plantas más fuertes antes del trasplante.

Hay mayor riesgo de fracaso al trasplantar las plantas, pues siempre que se hace el trasplante, se pierde inevitablemente parte del sistema radicular y, en consecuencia, las hojas en desarrollo sufren por falta de agua.

Los nutrientes necesarios

Se debe dejar el sustrato en las condiciones necesarias para la siembra. Reparte algo de abono orgánico como mantillo, estiércol, humus, etc.

En jardinería existen tres nutrientes esenciales:

  •  Nitrógeno : necesario para el crecimiento de las hojas y los tallos.
  •  Fósforo : que se requiere para la formación de raíces, frutas y semillas.
  •  Potasio : para la resistencia contra las enfermedades y la salud general de las plantas.

Averigua los requerimientos nutrimentales de la variedad que estás por sembrar.qué sembrar en Junio

Estos normalmente se presentan como valores NPK, los cuales indican la proporción ideal de cada uno de esos nutrientes respectivamente.

En ocasiones, ciertos cultivos dejan el sustrato con nutrientes esenciales para otras plantas.

En ese aspecto, la rotación de cultivos es algo esencial. En otras ocasiones, agregar compost o humus de lombriz es suficiente para nutrir el suelo.

El riego, la humedad y los riesgos

En algunas especies, la humedad atmosférica influye durante el desarrollo, en específico durante la etapa de floración o maduración de frutos.

Así mismo, hay especies que son más tolerantes a las sequías que otras.

 La humedad es un factor muy importante que debes considerar. 

Asegúrate de los niveles de humedad óptimos requeridos durante cada una de las etapas de desarrollo del tipo de planta que deseas sembrar.

Es muy importante aclarar que un exceso de humedad puede traer como consecuencias enfermedades, plagas y muerte radicular, así como la pérdida de los nutrientes en el sustrato y podredumbre.

Lo más recomendable es que te asegures de contar con un suelo bien drenado para evitar encharcamientos.

Cómo sembrar plantas desde la semilla [15 Pasos]

 1  Asegúrate de las condiciones que requiere tu semilla para crecer: clima, fechas, temperatura, humedad, luminosidad, etcétera.
 2  Limpia el terreno.

Extrae malas hierbas y todo tipo de residuos. Todas las plantas deben ser extraídas desde la raíz para evitar que crezcan nuevamente y compitan por nutrientes con tus flores.

 3  Humedece el terreno antes de sembrar plantas.

Así reduces el riesgo de expulsar las semillas por la fuerza del agua.

 4  Fertiliza el suelo.

Si usas fertilizantes naturales, mézclalos en el suelo a una profundidad de 5 centímetros.

 5  Marca con letreros o cualquier tipo de indicador el sitio específico donde vas a sembrar cada variedad de planta, en caso de que vayas a hacer un cultivo variado.

Recuerda investigar sobre las asociaciones favorables de cada cultivo.

 6  Prepara el terreno, según una de las tres técnicas más empleadas:

Siembra esparcida o a voleo: las semillas se esparcen por todo el terreno de forma regular.

Siembra por filas: Se forman surcos en línea recta a una distancia equidistante entre cada uno de ellos. Las semillas se depositan en cada surco.

Siembra por chorrillo: Se cavan hoyos en línea recta, equidistantes entre sí (o en zigzag)y se depositan las semillas en cada uno.

 7  Introduce las semillas en el suelo según las especificaciones en cuanto a profundidad y distancia recomendadas.

Cúbrelas ligeramente.

Si las semillas fueran muy pequeñas, puedes mezclarlas con arena para que sea más cómodo repartirlas por el terreno.

 8  Una vez que las hayas depositado en tierra, cúbrelas con un poco de mantillo.
 9  Riega la tierra o fertiliza el suelo, según la variedad que hayas sembrado.

Riega con mucho cuidado, pulverizando, para no arrastrar semillas ni encharcar.

En ciertos casos, será recomendable que adoptes un sistema de riego por goteo. 

 10  Espera a que las semillas germinen.

Luego, trasplanta tus brotes si los has sembrado en semilleros.

Una vez que hayan nacido, es preciso aclararlas, es decir, eliminar el exceso de plantas para que quede un espacio razonable entre unas y otras. La distancia promedio varía según la especie.

 11  Protege tus plantas.

Utiliza mallas para proteger tu cultivo de plagas y posibles depredadores. La protección es importante principalmente durante las primeras etapas.

 12  Establece tutorados para aquellas variedades que los requieran.
 13  Revisa tus plantas regularmente para cerciorarte de que no han contraído ninguna enfermedad o han sido atacadas por plagas.
 14  Riega tus plantas, de acuerdo a las necesidades de cada cultivo.
 15  Si lo consideras necesario pódalas.

En ocasiones, si queremos dar mayor vigor al proceso de floración y fructificación de algunas plantas, debemos retirar algunos tallos secundarios, así como quitar las hojas más viejas o débiles o limpiar los frutos.

Cómo sembrar plantas por transplante [10 Pasos]

 1  Antes de trasplantar tus plantas, para lograr una buena transición, velos aclimatando de poco en poco.

Sólo coloca la maceta o semillero en una zona soleada durante dos horas.

A lo largo de un par de semanas ve aumentando una hora cada día.

 2  Elige la zona definitiva donde trasplantarás tu plantón, según los requerimientos necesarios de cada variedad en particular.
 3  Despeja el terreno con un rastrillo antes de plantar.

Ara el terreno para mejorar las condiciones del sustrato.

Haz una limpieza a fondo de malas hierbas y, si es el caso, de restos de cultivos anteriores.

 4  Humedece y fertiliza la tierra unos días antes de hacer el trasplante, si lo consideras necesario.
 5  Cava un hoyo lo suficientemente grande y profundo para que las raíces de tu planta puedan desarrollarse.

La medida puede variar dependiendo del sistema radicular de la variedad, pero debe tener al menos el doble del tamaño del cepellón.

Por ejemplo, si el cepellón de tu planta mide 5 centímetros de diámetro y 8 de largo, deberás cavar un agujero de por lo menos 10 centímetros de ancho y entre 15 y 20 centímetros de profundidad.

Puedes colocar una capa de drenaje al fondo del agujero para facilitar el desarrollo radicular de tu planta y el drenaje del sustrato.

Así mismo puedes colocar una capa de abono orgánico y mezclar bien con la tierra.

 6  Trasplanta tu planta al hoyo recién cavado, procurando que el cepellón no se abra ni se desmorone.

Verifica que ninguna raíz quede fuera del agujero.

De preferencia, realiza el trasplante en un día fresco y sin viento. En la mayoría de los casos encontrarás que es mejor realizar el trasplante durante la primavera.

 7  Comienza a rellenar el agujero, procura que el tronco de tu planta quede derecho.

Si lo consideras necesario, puedes colocar un tutor para protegerlo y ayudarlo a crecer verticalmente.

Recuerda que estos se deben colocar en el hoyo antes de introducir el cepellón. De lo contrario, corres el riesgo de dañar las raíces.

 8  Apisona la tierra para compactarla y eliminar bolsas de aire.

Puedes utilizar abono o mantillo, dependiendo de la variedad y las condiciones del sustrato.

 9  Riega según los requerimientos de humedad e irrigación de la planta.
 10  Finalmente, puedes proteger tus cultivos colocando cercas de malla alrededor de ellos.

Revisa tus cultivos regularmente para asegurarte que su desarrollo es satisfactorio.

Verifica que se encuentren a salvo de plagas y enfermedades.

Las plagas y enfermedades de las plantas

Pulgones

Para prevenir los pulgones se recomienda aplicación de purín de ortiga.pulgones

Para combatirlos se puede aplicar jabón potásico o biodegradable en el envés de las plantas. Se debe aplicar muy temprano por la mañana o por la tarde, cuando el sol ya no dé en las hojas.

El jabón ayudará a limpiar la melaza excretada por el pulgón y reblandecerá su cutícula.

Si la plaga persiste o es muy abundante, luego de limpiar las hojas con el jabón, aplicaremos extracto de neem, que actuará como insecticida.

Trips

El control biológico se puede realizar mediante sus enemigos naturales.Trips 2

Los trips tienen varios depredadores naturales como ciertas variedades de ácaros, en especial el Amblyseius barkeri y la chinche Orius.

Otra forma de prevención es colocar mallas alrededor de los cultivos y realizar una limpieza de malas hierbas y desperdicios.

Para combatirlos, además, se pueden utilizar alternativas ecológicas, tales como el jabón potásico y, en casos extremos, insecticidas naturales como el extracto de neem.

Nematodos

Los nematodos son pequeños fitoparásitos que se encuentran en el suelo.

Su forma es como una lombriz y pueden alcanzar hasta 2 mm dependiendo de la especie. Estos pequeños parásitos se alimentan de las raíces.

Para controlarlos, podemos sembrar dientes de ajo como repelente. También es importante tener una rotación de cultivos y abonar nuestro suelo.

Pueden también tratarse con esterilización al vapor y solarización.

Minadores de hojas

Los minadores de hojas son esencialmente larvas de insectos que viven en el interior del tejido de las hojas.minadores de hoja

Suelen cavar pequeñas galerías o caminos entre las hojas y tallos, lo que reduce el espacio para que la planta realice su fotosíntesis.

Una forma de prevención es colocar mallas alrededor de los cultivos y realizar una limpieza de malas hierbas y cualquier tipo de desperdicios o restos de cultivos anteriores.

Igualmente, la infestación de minadores puede prevenirse plantando cultivos de trampa cerca de las plantas que se quieren proteger.

Puedes sembrar cenizo, aguileña o abutilón para llamar la atención de los minadores y reducir su incidencia en tus cultivos.

Mosca blanca

La mosca blanca se alimenta de savia, reduciendo la productividad de la planta.mosca blanca

Los daños que ocasionan principalmente en los cultivos son deformidades en frutos, hojas y tallos, debilitamiento de la planta, desecación de las hojas y favorece, además, los ataques de hongos y virus.

La mosca blanca suele sentirse atraída por el color amarillo y verde claro, por lo que se pueden colocar trampas o contenedores de estos colores con superficies pegajosas para que queden adheridas.

Para combatirlas, además, se pueden utilizar alternativas ecológicas, como aplicar en el envés de las hojas jabón potásico pulverizado al 1% con agua de lluvia o destilada.

Araña roja

La araña roja es un ácaro de cuatro patas, bastante diminuto que se alimenta de la savia de las plantas.

Araña RojaEs una de las plagas que mejor se adaptan a distintos tipos de cultivos.

Se alimentan de la capa superficial de las hojas, provocando de manchas claras sobre el haz y envés de la hoja, que van aumentando de tamaño hasta que la hoja se torna definitiva y completamente amarilla.

Estos daños son irreversibles y ocasionan la muerte de las hojas.

Para prevenir su aparición se recomienda mantener limpios los cultivos de malas hierbas y restos de cultivos anteriores. Otra forma eficaz de prevención es la rotación de cultivos.

Se recomienda, también, evitar los sustratos con exceso de nitrógeno y la vigilancia de los cultivos durante las primeras fases del desarrollo.

En climas bastante secos se recomienda regar los cultivos por la noche para mantener la humedad.

Para combatir una infestación puede aplicarse un extracto de ajo y chile, aunque si la planta se encuentra muy afectada, lo más recomendable es eliminarla para evitar que se esparza a las demás plantas.

Royas

Provocan unas manchas de color amarillo en las hojas y tallos. Su control se realiza con benodanilo y oxicarboxina.

También se recomienda un buen abonado para vigorizar el sustrato y el crecimiento de la planta.

Pudrición de la raíz

La pudrición de la raíz ocurre en condiciones de excesiva humedad en el suelo. Las raíces se debilitan, de forma que las flores y frutos infectados se atrofian.

Debe hacerse un correcto tratamiento del suelo antes de plantar.

Pudrición del tallo

La pudrición del tallo se desarrolla en condiciones de exceso de humedad y alta temperatura.

Además de un correcto tratamiento del suelo antes de plantar, se debe ajustar la temperatura del sustrato y su correcto drenaje.

Oídio

Es un hongo que produce manchas blanquecinas en el haz de las hojas que terminan por cubrirla por completo.

También afecta a tallos y frutos. Las hojas y tallos atacados se vuelven de color amarillento y se secan.

Usualmente, el viento es el encargado de transportar las esporas y dispersar la enfermedad.

Las malas hierbas, restos de cultivos e incluso otros cultivos de cucurbitáceas son las fuentes de inóculo.

Para combatirlo se recomienda:

  • Eliminar malas hierbas y restos de cultivo.
  • Instalar un sistema de riego por goteo.
  • Aumentar la temperatura del invernadero o cultivo y favorecer su ventilación.
  • Utilización de plántulas sanas.
  • Se puede aplicar extracto de cola de caballo o azufre espolvoreado.

Mildiu

El Mildiu se caracteriza porque en los bordes de las hojas aparecen manchas pequeñas de coloración verde claro al principio, pero que se necrosan hasta llegar a secarse.

En el envés de las hojas también se puede observar un fieltrado violáceo de oscuro a grisáceo.

Su dispersión se da por medio de vientos y lluvias y se desarrolla con una humedad relativa bastante elevada.

Para combatirlo se recomienda:

  • Eliminar malas hierbas y restos de cultivo.
  • Evitar exceso de humedad, ventilando el cultivo.
  • Marco de plantación no muy denso.
  • Eliminar las plantas afectadas al final del cultivo.
  • Se puede aplicar extracto de cola de caballo o azufre espolvoreado.

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