Cómo Sembrar Azafrán de Forma sencilla y eficaz

Azafrán. También conocido como “El Oro de la Mancha”.

¿Por qué se le conoce así?

Por su precio. Cuesta mucho.  Un kilo de azafrán puede llegar a costar 5.000€.  

Y… ¿Por qué cuesta tanto?

Dos razones:

  • Porque es un  potenciador del sabor EXTRAORDINARIO . Sus filamentos otorgan un sabor extra (casi milagroso) a las comidas.
  • Su cosecha requiere mucho trabajo.

Pero si has llegado hasta aquí es que estás interesado en sembrar azafrán. Tu propio azafrán. Ya sea para autoconsumo o para vender.

Bien, creo que podemos ayudarte. Sigue leyendo.

Paso a Paso para Sembrar Azafrán:
  1. ¿Cuándo? Entre Junio y Septiembre.
  2. ¿Dónde? Climas secos y soleados. Requiere luz solar.
  3. ¿Cuánto se tarda en cosechar? Unos 30 días después de la siembra.
  4. ¿Cómo preparamos la tierra? Tierra arcillosa. No pesada. PH entre 6 y 8. Removida con motoazada.
  5. ¿Qué tipo de abono requiere? Abono compuesto a unos 20 cm de la superficie. Tres meses antes de la siembra.
  6. ¿Cómo regamos? Ideal goteo, pero no es imprescindible. Con manguera sin encharcar.
  7. ¿Con qué frecuencia regamos? No necesita mucha agua. Con la propia agua de lluvia basta, salvo en verano.
  8. ¿Cómo sembramos? Adquirir bulbos y enterrarlos a unos 15-20cm de profundidad. Dejar un espacio de 10cm entre ellos.
  9. ¿Qué NO sembramos cerca? Patata, zanahoria, nabos, alfalfa.
  10. ¿Cómo recolectamos? Extrayendo las hebras o filamentos rojos del pistilo.
  11. ¿Qué plagas y enfermedades tiene? Rhizoctonia violacea y Fusarium sp.

El azafrán es una flor, cuyo nombre científico es Crocus sativus. Esta planta es muy apreciada gracias a sus amplias y variadas propiedades medicinales, ornamentales y culinarias.

Se reconoce físicamente por ser una flor de 6 pétalos morados, tres estambres de color amarillo oro y un pistilo rojo. Este pistilo, es el que se seca y da el azafrán en especia.

Esta planta es conocida mundialmente por su reputación exótica, sin embargo su cultivo es realmente sencillo, al igual que su mantenimiento, ya que no es una especie de condiciones exigentes ni es propensa a la propagación de insectos, aunque como se detallará más adelante las plagas que la atacan son mortales.

Su demanda de atención es marcada y simple, plantación en verano, recolección de las flores en otoño.

sembrar azafran 4El azafranal, como se conoce la plantación de azafrán, aunque es un “juego de niños” requiere paciencia ya que su cosecha irá aumentando gradualmente con los años.

Así pues bien el primer año se obtendrán un máximo de 2 flores por bulbo, pero al tercer año la producción puede ser de 8 o más flores por cada uno.

No se recomienda dejar más de cuatro años la siembra.

A diferencia de otras plantas, el azafrán no se siembra a partir de una semilla sino a partir de un bulbo. La recolección se aconseja que sea durante las primeras horas de la mañana, cuando la flor aún se encuentra cerrada.

Los filamentos frescos que contienen las flores de azafrán pueden utilizarse inmediatamente en la cocina o pueden conservarse en contenedores herméticos, protegidos de la luz.

Si se decide el almacenamiento deben secarse previamente, colocando los filamentos en una toalla de papel durante par de días en un lugar fresco y seco.

¿Por qué es tan caro el azafrán?

El azafrán es tremendamente caro no por su cultivo, sino por su cosecha. Requiere de mucha mano de obra humana para recolectar los filamentos que produce la flor del azafrán y que luego son utilizados en muchas recetas de cocina.

¿Cuánto cuesta el kg de azafrán?

Depende la región. En Europa puede llegar a valer unos 20 mil euros. En el caso de México y latino américa 50 mil pesos.

Necesitamos unas 150 mil flores para obtener 1kg de azafrán. Con una hectárea se pueden sacar entre 15 y 20kg. Se estima que el rendimiento por hectárea suele alcanzar los 30.000-40.000€. 

Existe mucha mala competencia en el sector del azafrán, puesto que hay países como Irán, Grecia o Marruecos que lo exportan a un precio mucho más barato que el azafrán de la Mancha. Sin embargo, no están obligados a poner en la etiqueta el origen del azafrán.

Esto conlleva a que los precios sean mucho más bajos que los del azafrán de la Mancha, pero que la calidad de la especie también. Aunque luego se vendan al consumidor final casi al mismo precio.

¿Cuándo se siembran?

El azafrán se suele sembrar entre los meses de junio a septiembre. La planta de azafrán suele florecer en la segunda mitad del mes de octubre o inicio del mes de noviembre, aunque todo depende de las condiciones climatológicas de la región.

¿Qué tiempo de recogida tiene?

La recogida puede realizarse diariamente, a primeras horas de la mañana y una vez que la planta ha florecido y se encuentra cerrada. Una forma sencilla de determinar el momento exacto de la recolección es al notar los filamentos.

La planta de azafrán suele tener un período de floración de aproximadamente 20 días, con un período intenso que dura de dos a seis días, conocido como período de manto.

¿Dónde se siembran?

Sembrar azafrán es sencillo y no requiere mayores condiciones. Lo importante es tener los bulbos. El elevado valor en el precio del azafrán se origina por la mano de obra que necesita.

Por lo general, se planta en surcos en locaciones geográficas de climas secos y soleados.

Es importante no emplear suelos en los que se hayan cultivado anteriormente, alfalfa, remolacha, patata, zanahoria o nabo, ya que estos cultivos son propensos a las mismas plagas que atacan al azafrán, por lo cual es recomendable dejar descansar el terreno por al menos 3 años.

¿Qué necesita la tierra?

La tierra donde se cultiva el azafrán debe ser capaz de dejar filtrar el agua, por lo cual las tierras muy arcillosas y pesadas no son aptas. Los mejores suelos son los de consistencia permeable, tales como los sílico arcillosos, sílico calcáreos. Progresa también en suelos arenosos que contienen materia orgánica.

En cuanto al pH de la tierra se recomienda un pH ligeramente neutro, con valores comprendidos entre 6-8.

Antes del invierno, se puede preparar la tierra con abono compuesto a una profundidad de aproximadamente 20 cm. En el caso de utilizar abono nitrogenado bastará con colocarlo después de la plantación.

Es importante que durante la plantación, la temperatura sea cálida entre 25 y 35 °C y que el terreno cuente con un grado de humedad adecuado, no mojado pero tampoco seco, por lo cual debe prepararse con anticipación, por ejemplo incorporando uniformemente entre 12.000–20.000 Kg estiércol/hectárea, con al menos tres meses de antelación.

¿Cómo se riegan?

La planta de azafrán no tiene exigencias importantes durante el riego, pues está adaptada a climas secos y depende casi en su totalidad del agua proveniente de las lluvias. Sin embargo, existen dos épocas en el año cuando sus requerimientos de agua son mayores, por lo cual se debe recurrir al riego:

  • Durante la primavera (entre los meses marzo-abril para las locaciones geográficas del hemisferio norte y los meses septiembre-octubre para el hemisferio sur) para favorecer la formación de los bulbos;
  • Y en otoño (meses de septiembre-octubre para las regiones del hemisferio norte, marzo-abril en el hemisferio sur) para ayudar al brote y floración.

Es importante tomar en cuenta que a pesar de necesitarse un sistema de riego en estas fechas, el riego debe ser suficiente más no abundante, es decir no se deben producir charcos de agua en el terreno, pues esto ocasionará la pudrición de las raíces.

¿Cómo se siembra?

Lo primero a tomar en cuenta es el tipo de suelo y su calidad, ya se ha descrito la importancia de un suelo sano, sin problemas de hongos, y permeable.

Posteriormente, se deben adquirir los bulbos que se van a plantar, para ello se deben elegir bulbos de buen tamaño y calidad que puedan proporcionar una buena cosecha. Es importante limpiar la tierra y cualquier materia orgánica que puedan tener adheridos.

Al momento de preparar el terreno, se recomienda un estercolado (incorporación de estiércol) tres meses antes de la fecha de la plantación.

La siembra se realiza manualmente y para ello se deben enterrar los bulbos a 15-20 cm de profundidad, dejando un espacio de al menos 10 cm entre cada uno.

Se estima que una densidad de 30-60 bulbos/m2 es adecuada. Para facilitar y mecanizar su recolección, se recomienda además plantar en surcos que contengan 0,5m de separación.

El primer año el número de flores por cada bulbo será limitado, un máximo de dos flores, sin embargo este número irá aumentando en los años subsecuentes.

Cuando el número de flores es limitado se pueden extraer las hebras o filamentos rojos del pistilo con una las uñas o con pequeños instrumentos como pinzas de cejas, dejando a las flores intactas.

Este procedimiento es conocido como la escamonda.

Si la cantidad de flores es superior, a partir del tercer año aproximadamente donde se originan unas 8 flores por bulbos.

Se realiza la recolección retirando las flores del terreno e inmediatamente después se extraen los filamentos rojos.

Los estambres amarillos y los pétalos morados no tienen un uso comercial, aunque esta planta siempre puede emplearse con fines ornamentales.

Después de la cosecha es importante mantener el terreno, para ello se recomienda cortar al ras del suelo las hojas, sobre todo cuando comiencen a secarse.

Durante los tiempos de reposo, se realizará un desmalezamiento periódico. Igualmente se recomienda renovar el cultivo posterior a la tercera o cuarta cosecha y durante la época invernal.

Para ello, con ayuda de una pala se retiran los bulbos del suelo, con mucho cuidado para no dañarlos, se seleccionan solo los bulbos sanos y frescos, es decir los retoños, los bulbos madres y los secos, lesionados o enfermos se deben desechar.

Los bulbos a mantener se deben conservar en un lugar fresco y seco hasta la próxima plantación.

¿Cómo se mantiene?

Como se ha indicado antes las exigencias en cuanto a temperatura, humedad y suelo no son muy grandes. Se aconseja plantar cada 12 años en un mismo terreno una vez agotada la floración. Mientras tanto, el terreno se puede emplear para plantar cereales o leguminosas.

Los bulbos por su parte se mantienen y almacenan en lugares con buena ventilación, cuya temperatura sea de aproximadamente 5 °C y la humedad relativa se encuentre entre 70-80%.

Una vez obtenida la especie de azafrán, se puede conservar en bolsas de lana dentro de cajones de madera o en frascos de vidrio ámbar con tapa hermética.

Lo más importante al momento de conservar y mantener el azafrán es la protección a la luz y a la humedad, ya que la primera afecta negativamente el color y la humedad por su parte, al aroma.

¿Qué plagas debemos evitar y cómo hacerlo?

Las malas hierbas son una de las primeras cosas a controlar en las plantaciones de azafrán.

Además de originar una pérdida considerable y una reducción en la calidad del cultivo, son reservas de plagas y enfermedades que se detallaran más adelante.

Por lo cual es necesario realizar una limpieza periódica en el terreno, sobre todo durante la fase de cultivo.

El control de las malas hierbas se puede realizar de dos maneras:

Limpieza manual/mecánica

El control y la erradicación de las malas hierbas es una de las principales funciones que realizan los agricultores dedicados a la plantación de azafrán.

Seguidamente, se tienen los animales de rapiña como topos, ratones de campo y conejos.

El mayor inconveniente con estos animales es que tienen en su mayoría un estilo de vida subterráneo, cavando por debajo de la tierra en múltiples direcciones y devorando con rapidez los cultivos, principalmente las semillas. También pueden devorar las hojas provenientes de la plantación.

Truco:
La mejor forma de detectar la presencia de estos animales es verificar en el suelo la presencia de pequeñas montañas de tierra con presencia de huecos centrales, también llamadas galerías.

Para evitar la proliferación de los animales de rapiña lo primordial es detectarlos y eliminar las galerías subterráneas que realizan, en el caso de los topos y ratones de campo; y en el caso de los conejos colocar una cerca de alambres.

Y por último se tienen las plagas biológicas, que son en su mayoría fúngicas. Lo malo de la mayoría de estas plagas es que son muy resistentes a los fungicidas por lo cual la aplicación de un método químico para tratarlas no es conveniente.

Por el contrario, se prefiere arrancar los bulbos del azafrán cada tres años y plantarlos en otro terreno; esta rotación evita, en la mayoría de los casos, la aparición de los hongos. Algunos de los hongos más comunes son (aunque no se limitan solo a estos):

Rhizoctonia violacea

Este hongo produce una enfermedad llamada “el mal vinoso o “muerte del azafrán”, haciendo que la planta se pudra y siendo una de infecciones más letales y contagiosas.

El Rhizoctonia violacea ataca directamente el bulbo del azafrán, ocasionando manchas violetas-negruzcas, de color semejante al vino.

Esta infección se detecta por la presencia de manchas amarillas en los foliolos y una vegetación debilitada, fácil de arrancar.

Lo realmente importante es atacar con rapidez los primeros focos de infección, arrancando y quemando las plantas que se encuentren contaminadas y después descontaminando los materiales y herramientas que se utilizaron en el procedimiento.

Fusarium sp

Esta especie ocasiona un desarrollo anormal de las hojas, además de una coloración palidezca.

Sin embargo, su acción más significativa la ejerce sobre el bulbo ya que origina una pérdida en las reservas nutritivas de la planta, no permitiendo su floración. Esta infección se detecta por la presencia de una línea anaranjada en el límite de la parte sana de la flor.

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