Semillas
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Sembrar Semillas: Una Guía Completa para Aprender a Plantar Cualquier cosa a partir de una Semilla

Ya sea porque:

  • Quieres tener tu propio huerto urbano.
  • Quieres tener un magnífico y bonito jardín.
  • Quieres tener alguna plantita en tu casa.
  • O si tienes un terreno más grande

Te interesa conocer qué son, cómo plantarlas, cómo germinan y cómo crecen. Estoy hablando de  las semillas. 

En la siguiente guía te vamos a dar una serie de ideas, que incluyen cosas cómo:

  •  La germinación  de las semillas.
  • Cómo almacenarlas en recipientes.
  • Qué necesitan para  crecer y desarrollarse .
  • Algunos consejos sobre jardinería que  te van a encantar. 
  • Los cuidados que requieren las semillas y cómo guardarlas.

Y más. Échale un ojo a esta guía y verás como no te decepciona 🙂

Cómo Sembrar Semillas Paso a Paso (16 Pasos):

 1  Verifica las condiciones antes de empezar.

Asegúrate de las condiciones que requiere tu semilla para crecer: clima, fechas, temperatura, acidez, humedad, luminosidad, etcétera.

Así mismo, infórmate de las asociaciones más favorables para sacar mayor provecho de las condiciones.

 2  Decide el tipo de siembra que vas a realizar: directa, indirecta, con semillas orgánicas, etcétera.

 3  Comprueba las condiciones del sustrato: acidez, espacio, ventilación, luminosidad, clima, etcétera.

 4  Limpia el terreno.

Extrae malas hierbas y restos de cultivos anteriores y todo tipo de residuos. Todas las plantas deben ser extraídas desde la raíz para evitar que crezcan nuevamente.

 5  Humedece el terreno antes de sembrar; así reduces el riesgo de expulsar las semillas por la fuerza del agua.

 6  Utiliza fertilizantes naturales, mézclalos en el suelo a una profundidad de 5 centímetros.

 7  Introduce las semillas en el suelo, según las especificaciones en cuanto a profundidad y distancia recomendadas. Cúbrelas ligeramente.

 8  Riega la tierra, según la variedad que hayas sembrado.

 9  Espera a que las semillas germinen.

Luego, trasplanta tus brotes si los has sembrado en semilleros.

De igual forma, si has sembrado dos o más semillas en cada hoyo, puedes retirar las plantas más débiles para que no quiten nutrientes a las más fuertes.

 10  Protege tus plantas.

Utiliza mallas para proteger tus plantas de plagas y posibles depredadores. La protección es importante principalmente durante las primeras etapas.

 11  Fertiliza (natural) regularmente, de acuerdo a los requerimientos de cada cultivo.

 12  Algunas plantas o árboles requieren de tutorados o guías.

Esta es una práctica necesaria para mantener la planta erguida, favoreciendo su ventilación y  el aprovechamiento de la luz.

Todo ello repercutirá en la producción final, calidad del fruto y control de las enfermedades.

 13  Revisa tus plantas regularmente para cerciorarte de que no hay plagas ni enfermedades.

 14  Riega tus plantas, de acuerdo a las necesidades de cada cultivo.

 15  Si lo consideras necesario poda tus plantas.

En ocasiones, si queremos dar mayor vigor al proceso de floración y fructificación de algunas plantas, debemos retirar algunos tallos secundarios, así como quitar las hojas más viejas o débiles o limpiar los frutos.

 16  Finalmente, rota tus cultivos.

Recuerda que así como hay cultivos que se benefician mutuamente, también hay combinaciones que se perjudican entre si y ponen en riesgo la cosecha al competir por nutrientes.

Antes de sembrar asegúrate de las asociaciones más favorables, así como las más perjudiciales para el cultivo que quieres lograr.

La semilla es el grano que se encuentra dentro del fruto, a partir de la cual, crece una nueva planta.

En otras palabras, es la forma de reproducción más primigenia que podemos encontrar y, sin importar la especie, todas ellas requieren de las mismas cosas para poder crecer:  luz solar, un medio donde crecer y agua .

Cuando no contamos con suficiente experiencia, lo común es que adquiramos nuestras semillas en tiendas especializadas.

sembrar semillasNo obstante, conforme vayamos adentrándonos en el mundo del cultivo encontraremos que hacernos de nuestras propias semillas le confiere un placer adicional a nuestra labor.

En este artículo te mostramos la forma más adecuada para conservar tus semillas y proporcionarles los requerimientos básicos necesarios de acuerdo a cada especie para que al sembrarlas aumentes tus probabilidades de éxito y te asegures de que tu semilla  germine, crezca y llegue a ser una planta saludable. 

Tipos de semillas

Existen varios tipos de semillas que podemos cultivar en nuestro huerto. Ninguna es igual a la otra ya que todas tienen características que las hacen especiales.

Entre  las más comunes encontramos:

Semillas criollas

Se adaptan al entorno, lo que reduce el agotamiento del terreno de cultivo y optimiza el aprovechamiento de los recursos.

Semillas Acriolladas

Son semillas no autóctonas que, con el tiempo, se han venido aclimatando a las condiciones particulares de la región.

Semillas mejoradas

Son seleccionadas por el hombre mediante técnicas y procesos de polinización controlada.

Son de alta resistencia a enfermedades y plagas, además de que brindan una alta producción y se adaptan fácilmente a todo tipo de regiones.

Semillas Híbridas

Son semillas que se obtienen del cruce entre dos plantas de distinta especie, creadas para optimizar los rendimientos de las cosechas. Para que el cruce pueda darse se requiere que las variedades no sean muy distintas entre sí.

Brindan un crecimiento más rápido, con raíces y tallos más resistentes, plantas más robustas y frutos de mejor calidad.

Los híbridos pueden ser, a su vez, de dos variedades:

Híbridos de crecimiento determinado

Su tallo delimita la formación de nudos y la altura de la planta.

Híbridos de crecimiento libre

La producción de nudos continúa por encima del tallo y la altura va aumentando cada vez más.

El problema es que las semillas que obtenemos de estas plantas son estériles.

Semillas transgénicas

Son semillas que no existen en la naturaleza.

Estas semillas han sido creadas artificialmente por el hombre mediante ingeniería genética para mejorar las propiedades de las plantas, aumentando la fortaleza ante las plagas y otras características que mejoran los cultivos.sembrar semillas paso a paso

Al igual que las semillas híbridas, se deben volver a comprar en cada nueva siembra, pues las semillas de nueva generación son estériles.

Semillas ecológicas

Provienen de plantas ecológicas, es decir, que las plantas no ha sido tratadas con fertilizantes ni abonos químicos.

De igual forma, la semilla tampoco ha sido tratada con productos químicos para su conservación. Se presentan tal cual estarían en la naturaleza.

Se pueden distinguir porque al comprarlas llevan en el envase un sello de certificación.

Semillas Baby

Son semillas que han sido tratadas para detener su desarrollo, sin sacrificar el aporte nutricional ni la calidad del fruto.

Semillas según el tipo de cultivo

  • Semillas de hortalizas.
  • Semillas de frutas.
  • Semillas comestibles.

¿Cómo conseguimos las semillas?

Básicamente,  las semillas se obtienen del fruto . Se deben recolectar, en la mayoría de los casos, cuando el fruto ha madurado y antes de que se produzca la diseminación.tipos de semillas

Es recomendable tomar las semillas de las plantas más sanas pues así tendrás las semillas de mejor calidad.

Podemos hacerlo nosotros mismo o adquirir semillas en tiendas especializadas.

De manera general, podemos decir que la obtención de semillas pasa por las siguientes etapas:

 Siembra → selección → cosecha → limpieza → secado → almacenamiento → distribución 

En conclusión, si queremos obtener las plantas más vigorosas, sabrosas, productivas y resistentes debemos adquirir primero las mejores semillas.

Este proceso varía de acuerdo al tipo de cultivo que queramos realizar.

A continuación te damos tan sólo algunos ejemplos sobre cómo seleccionar y recolectar semillas.

Semillas para Tomates

 1  Extraer las semillas. Lo más recomendable es dejar que los tomates completen su maduración hasta que empiecen a marchitarse.

 2  Colocarlas dentro de un cubo de agua durante dos días o hasta que fermente.sembrar tomates

 3  Después de ese tiempo advertiremos que las semillas sanas se van al fondo del recipiente, mientras que las semillas malas flotan.

 4  Tomamos las semillas sanas y las dejamos secar al sol sobre una servilleta de papel durante cinco días, asegurándonos de cubrirlas por la noche.

 5  Las conservaremos en un envase adecuado.

 Todo lo que necesitas saber para Sembrar Tomates. 

Semillas para Leguminosas

sembrar guisantes 13Las leguminosas están compuestas por judías, habas, guisantes o garbanzos, entre otras.

 1  Dejamos sin cosechar las plantas más vigorosas para que granen estando en la mata.

 2  Una vez que se hayan secado arrancamos las matas y las dejamos ventilándose al aire libre para que termine de secarse. En un día muy soleado, las desgranaremos a mano y las pondremos al viento para retirar las brozas de las semillas.

 3  Finalmente, las preservaremos en un envase adecuado.

Semillas de Acelgas, Remolachas, Espinacas

 1  Debemos dejar que la planta espigue y monte en flor, 

sembrar acelgas 1protegiéndola de las aves y otros depredadores con una malla.

 2  Cuando la planta esté seca, la cortaremos y la dejaremos ventilándose durante unos días para que termine de secarse.

 3  En un día muy soleado, extendemos la planta en una tela y la golpeamos hasta desmenuzar las inflorescencias.

 4  Luego, seleccionaremos manualmente las semillas y las guardaremos en un envase para su conservación.

Otras que quizás te pueden interesar:

¿Cómo y dónde guardar semillas?

Las semillas deben guardarse en las mejores condiciones para preservar al máximo su poder germinativo y la calidad de la especie.

La mayoría de las semillas pueden guardarse durante varios años, pero esto varía según la especie.

En términos generales, deben de guardarse en un  lugar oscuro, seco y fresco .

Algunos de los envases de conservación más recomendables son:

  • Bolsas de papel
  • Bolsas de tela
  • Tarros herméticos
  • Bolsas plásticas con cierre

Además, puedes crear tu propio banco de semillas para conservar diferentes variedades.

 1  Coloca tus semillas almacenadas en cualquiera de los envases arriba mencionados dentro una caja de plástico con cerrado hermético.

 2  Cada envase deberá contener la información pertinente para evitar confusiones.

 3  A continuación, coloca tu banco de semillas en un sitio donde no le pegue la luz solar y no haya mucha humedad para evitar que las semillas germinen.

 4  Dentro de tus pequeños bancos de semillas coloca arroz o bolitas de hidrogel, estos absorben la humedad y proteges aún mejor de que germinen a causa de esto.

 5  Sin importar el recipiente que utilices, siempre anota el contenido y la fecha en la que has guardado la semilla.

Importante:

Recuerda que algunas semillas como las leguminosas pueden durar varios años, pero otras como las herbáceas pueden germinar con un poco de humedad.

La fecha te ayudará para saber cómo de vieja es la semilla y determinar que tan factible será su germinación.

Prueba para germinar semillas

Quizás te encuentres en la situación que no sabes si las semillas que has adquirido son fértiles o, por el contrario, quizás las tengas conservadas por tanto tiempo que ya han perdido su poder de germinación.

Para evaluar la calidad de un lote de semillas y determinar qué tan factible será su germinación puedes realizar la prueba siguiente:

Necesitas un germinador, el cual colocarás en un sitio bien iluminado, con luz indirecta.

Distribuye por todo el germinador una muestra de 10 semillas, cuidando que no queden muy cerca entre ellas.

Humedece el germinador diariamente, procurando mantener un mismo nivel de humedad. Si se te dificulta hacerlo, también puedes humedecer una sola vez el germinador y colocarle encima un trozo de papel húmedo. Luego, deposítalo todo dentro de una bolsa con cierre.

Después de 10 días, observa cuantas semillas han germinado.

Cada semilla germinada representa el 10% de éxito.

Suma los porcentajes que han germinado y el resultado te indicará la tasa probable de éxito del lote de semillas con las que cuentas.

¿Cómo sembrar las semillas?

Antes de sembrar nuestras semillas, debemos tener en cuenta el tipo de siembra que vamos a hacer: directa o en semillero protegido.

Siembra Directa

Se utiliza preferentemente para cultivar semillas grandes. Requiere de preparación del suelo y que las semillas se coloquen respetando la profundidad y la distancia necesarias.

Es ideal para habas, guisantes, judías, ajos, zanahorias, rábanos, patatas, nabos, espinacas, etc.

 Las principales ventajas son: 

  • Desarrollo libre de las plantas.
  • No se requiere trasplante.

 Las principales desventajas son: 

  • Los cultivos están expuestos a las inclemencias del tiempo, ya sean heladas, exceso de luz, lluvias, etcétera.

Técnicas empleadas

cómo sembrar semillasSiembra esparcida o a voleo: las semillas se esparcen por todo el terreno de forma regular.

Siembra por filas: Se forman surcos en línea recta a una distancia equidistante entre cada uno de ellos. Las semillas se depositan en cada surco.

Siembra por chorrillo: Se cavan hoyos en línea recta, equidistantes entre sí —o en zigzag— y se depositan las semillas en cada uno.

Siembra en semilleros

Se realiza cuando las condiciones en el ambiente no son las más adecuadas para una buena germinación.

Se utilizan usualmente como método provisional, ya que cuando las plántulas se desarrollan las trasplantaremos a su ubicación definitiva.

Es ideal para brócoli, col de Bruselas, repollo, coliflor, berenjena, pimientos y tomates.

 Las principales ventajas son: 

  • Control sobre las condiciones de luz, temperatura, sustrato y aire.
  • Selección de las plantas más fuertes antes del trasplante.
  • El desarrollo de algunas hortalizas es mejor cuando se las trasplanta en lugar de cultivarlas directamente de semilla en la huerta.

 Las principales desventajas son: 

Hay mayor riesgo de fracaso al trasplantar las plántulas o planteles, ya sea por descuido de nuestra parte o porque el cultivo no se adapta a las condiciones en su ubicación definitiva.

Antes de sembrar

Debemos atender una serie de requerimientos muy importantes antes de comenzar a sembrar:

La preparación del suelo

La tierra debe labrarse cuando no esté muy húmeda.

Se debe dejar el sustrato en las condiciones necesarias para el tipo de cultivo que vamos a realizar.

Importante:

La labranza o laboreo es el primer paso para conseguir un cultivo próspero: al remover la tierra se aflojan las capas superficiales que retendrán mejor la humedad y permitirán la circulación de oxígeno de forma fluida.

Considera el tipo de suelo que necesita cada semilla:

Suelos francos

Son sueltos, fértiles y retienen bien la humedad por la cantidad proporcionada de arcilla que tienen.

Suelos arcillosos

Son difíciles de trabajar porque están compuestos de partículas muy finas y tienen un drenaje bastante pobre, por lo mismo tardan en secarse y se encharcan con facilidad.

Suelos arenosos

Son sueltos y se secan rápidamente, pero retienen mal la humedad y los nutrientes. No obstante, esto se resuelve fácilmente con mantillo o humus.

Es necesario también revisar la temperatura, la acidez y los nutrientes que contiene el sustrato.

Además, debes retirar las malas hierbas y restos de cultivos anteriores para evitar que estas intervengan en el desarrollo de nuestro nuevo cultivo. Esto también nos permite prevenir posibles enfermedades que pudiesen llegar a afectar a nuestras plantas.

Adecuación del terreno

 El éxito de un buen cultivo depende de tres factores: 

  • La fecha adecuada de siembra.
  • La profundidad adecuada.
  • La distancia correcta entre plantas
 Para ello te recomendamos que consultes el calendario de siembra. 

 

Cuando elijas tus semillas, investiga un poco para asegurarte las condiciones necesarias para que la especie que quieres cultivar pueda desarrollarse con éxito.

Los factores anteriores son determinados por la resistencia de cada cultivo y por el clima de cada lugar.

Algunas plantas resisten mejor las heladas que otras, mientras que algunas se adaptan mejor a las sequías o a los climas más cálidos.

Asegúrate de adquirir semillas libres de enfermedades.

Así mismo, es importante que tomes en cuenta los cultivos anteriores. Algunos cultivos agotan la materia orgánica rápidamente, mientras que otros generan más de la que consumen.

Hay cultivos previos que son más benéficos que otros, según el tipo de planta que quieres sembrar. Por otro lado, la rotación de cultivos permite erradicar y prevenir plagas y enfermedades.

2 Comentarios

  1. Maria

    Hola como estas
    Me gustaria hacer una Huerta para mi
    Que semillas sembrar

    Responder
    • admin

      Hola Maria,

      te recomendaría que echases un vistazo a nuestra página principal (https://www.sembrar100.com) o también a la página dónde tenemos ubicada una infografía general sobre cómo empezar tu propio huerto (https://www.sembrar100.com/huerto). Es posible que te den más información general sobre cómo hacer tu propia huerta!

      Gracias por comentar.

      Responder

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