¿Te animas a montar tu propio huerto urbano en casa?
Un pequeño huerto permite conocer mejor lo que cultivas y disfrutar de la cosecha. Para empezar, conviene ajustar las expectativas al espacio, la luz y el tiempo que puedes dedicarle.
Puedes cultivar hortalizas y aromáticas en una terraza, un balcón o un jardín. Además de espacio, un huerto urbano necesita luz, acceso al agua y recipientes adecuados.
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Puedes comparar materiales en tiendas de huerto como Plantawa. Antes de comprar, comprueba medidas, composición y uso previsto: el producto debe adaptarse a tu espacio y al cultivo elegido.
Empieza con un rincón que puedas atender; siempre hay tiempo de añadir más recipientes.
¿Por qué montar un huerto urbano?
La horticultura puede ser una actividad agradable y una forma de aprender sobre las plantas. Sus resultados económicos dependen de materiales, agua, tiempo y cosecha; un huerto pequeño no garantiza ahorro.
Una serie de beneficios que interesa sopesar antes de ponernos manos a la obra y decidirnos sobre cómo y dónde acondicionar un pequeño huerto. Así, entre las principales ventajas de tener un huerto en casa se destacan:
- Cosecha cercana: puedes recoger hortalizas en el momento de utilizarlas y elegir variedades que te gusten. Eso no garantiza más valor nutricional ni ausencia de residuos: depende del cultivo y del manejo.
- Aprendizaje y disfrute: observar brotes, seguir su desarrollo y cosechar permite aprender mientras disfrutas de una actividad al aire libre.
- Aprovechamiento: empieza con pocos recipientes y registra gastos y cosecha antes de ampliarlo.
¿Cómo montar nuestro huerto urbano?
Si ya te has animado a cultivar tus propias verduras y hortalizas en casa, ten presente que un huerto urbano te requerirá cierto esfuerzo, pero también constituirá ese pequeño rincón verde en pleno entorno urbano. Un espacio que nos congraciará con nuestro lado más ecológico y rural y pondrá a prueba nuestra pericia como horticultores y nuestra paciencia.
Además, con solo unas pocas nociones básicas podremos planificar qué verduras y hortalizas plantar en nuestro huerto y surtir nuestra despensa. Pero ¿por dónde empezamos para montar un huerto urbano con éxito?
Elige bien dónde ubicar tu huerto
Este es el primer y fundamental paso a la hora de comenzar a montar tu propio huerto en casa. Así, dependiendo de la cantidad de espacio que tengamos, podremos tener desde un mini huerto en jardineras en los alféizares de las ventanas, un huerto vertical en un balcón o un pequeño huerto en una terraza o un jardín.
Observa cuántas horas de sol recibe el lugar y cómo cambia entre estaciones. La orientación sur suele recibir más sol en el hemisferio norte; en el sur la referencia se invierte. Edificios, árboles y toldos pueden modificarlo.
Tomates y otras hortalizas de fruto suelen necesitar bastante sol; algunas de hoja toleran menos. Protege del viento y no deduzcas la luz únicamente de los puntos cardinales.
¿Qué puedes plantar en tu huerto urbano?
En tu huerto urbano puedes cultivar hierbas aromáticas, verduras y hortalizas. Así, según tu clima y espacio, puedes elegir entre el perejil, albahaca, menta, romero, cebollino, pimientos, tomates, zanahorias, pepinos y berenjenas, ajos, además de lechugas, cebollas y calabacines.
Si dispones de bastante espacio también puedes hacer hueco a vainas y guisantes. Y en lo que a frutas se refiere, puedes cultivar fresas, arándanos, frambuesas y moras.
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Consulta el tamaño adulto y el volumen de recipiente recomendado para cada cultivo. No existe una proporción fija entre lo que ves sobre la tierra y el tamaño de las raíces.
Empieza con dos o tres cultivos adaptados al clima local. Lechugas para cosechar hojas o rábanos pueden dar resultados relativamente rápidos en su época adecuada; ajos y cebollas de bulbo necesitan más tiempo.
No todos se cultivan casi todo el año ni son resistentes a cualquier plaga. Usa un calendario de tu región y observa temperatura, lluvias y riesgo de heladas.
Los champiñones no se siembran como las hortalizas: son hongos y requieren un sistema de cultivo diferente.
Para compartir una jardinera, combina cultivos que encajen en luz, riego y espacio. Puedes aprovechar alturas y tiempos de cosecha distintos, pero no des por hecho que una asociación evitará las plagas.
Deja acceso para regar y recoger hojas sin dañar plantas vecinas. En espacios pequeños suele ser más útil una combinación sencilla que una lista larga de especies amontonadas.
¿Qué herramientas necesitaremos para nuestro huerto?
También precisaremos una serie de herramientas y utensilios para facilitarnos las tareas de siembra, cuidados y recolección en nuestro huerto urbano. Uno de esos objetos son los carteles identificativos para anotar la especie, la fecha de siembra y los cuidados de cada recipiente.
También necesitaremos jardineras, macetas de distintos tamaños, una regadera, un rastrillo, una pala, tijeras de podar, guantes de jardín y un pulverizador de agua, entre otros objetos.
¿Cómo y cuándo debemos regar?
El agua es uno de los elementos clave para el cuidado y mantenimiento de nuestro huerto. La frecuencia de riego varía en función de la época del año y del tipo de cultivo, siendo fundamental que no encharquemos nunca los suelos, ya que se pueden pudrir las plantas.
Para ello tendremos que contar con un buen sistema para drenar.
Si recoges agua de lluvia, mantenla en un depósito cerrado y limpio y valora su procedencia. Dirige el riego al sustrato; no uses agua de calidad desconocida para lavar la cosecha.
Verificar siempre la calidad de la tierra y el tipo de sustrato
En recipientes, escoge un sustrato para cultivo en maceta que combine retención de agua y aireación. La fibra de coco puede ser un componente, pero no es por sí sola la opción ideal para cualquier principiante ni aporta necesariamente toda la nutrición.
El humus de lombriz se utiliza como enmienda según su composición y dosis; no hace falta llenar la maceta de humus puro. La perlita y la arcilla expandida tienen usos concretos, pero no corrigen automáticamente un «suelo frío».
Comprueba que el recipiente tenga orificios libres y que el agua no quede estancada. Un buen comienzo consiste en acertar con luz, tamaño de maceta y riego antes de añadir más productos.
Fuentes de esta revisión
Soy Carolina. Cursé estudios de el Grado en Ingeniería Agrícola por la Universidad de La Rioja.
Desde siempre, me ha gustado redactar, editar y publicar información relacionada con el medio ambiente, la agricultura, la jardinería y el cultivo de frutas y hortalizas.
En Sembrar100 puedo llevar a cabo esta tarea, y la verdad: ¡Me encanta!
Mi labor como editora jefe me lleva bastante trabajo, puesto que además de redactar, debo revisar y corregir fuentes bibliográficas, así como posibles erratas que podamos cometer.
Espero que la información que aquí ofrecemos te guste 🙂