13 Pasos para Sembrar Tomates: Todo lo que Necesitas Saber

Cómo Sembrar Tomates Paso a Paso:
  1. ¿Cuándo? Primavera.
  2. ¿Dónde? En un lugar con máxima exposición solar.tomate muchamiel
  3. ¿Tiempo de cosecha? 2,5 meses.
  4. ¿Cómo preparamos la tierra? Ideal tierra arada, blanda y que drene bien (motoazada).
  5. ¿Distancia entre semillas? Entre 40 y 60 cm.
  6. ¿Sustrato y abono? Animal y vegetal.
  7. ¿Cómo empezamos? Con semillas (mayor dificultad) o plantones (más sencillo).
  8. ¿Opción de riego ideal? Goteo.
  9. ¿Cada cuánto regamos? A diario o cada dos días (dependiendo del calor). Entre 30 y 60 minutos (dependiendo del calor).
  10. ¿Qué requiere? Tierra drenada y mucha, mucha luz solar.
  11. ¿Qué sembramos al lado? Cebolla, ajos, lechuga, zanahoriabrócolis.
  12. ¿Qué NO debemos sembrar cerca? Patatas y coles.
  13. ¿Qué enfermedades comunes tiene? Mosca blanca, ácaros, hongos, arañas rojas.

El tomate es un tipo de hortaliza de fruto muy común a lo largo y ancho del mundo.

¿La razón? Las enormes posibilidades que da en la cocina. Prácticamente todas las culturas utilizan en mayor o menor medida el tomate para cocinar; ya sea como acompañamiento, como salsa o como delicia.

 En el siguiente artículo vamos a ver de forma detallada cómo sembrar tomates y poder tener una buena cosecha en nuestro huerto. 

Cuidar de un ser vivo, ver su crecimiento, desarrollo y eventualmente disfrutar de sus frutos no puede ser nada menos que emocionante, y por eso, es una actividad que disfrutan personas de cualquier edad, género y nacionalidad, la siembra es justamente un gusto que nos une a todos (¡Igual que comer!).

El control sobre lo que sembramos nos garantiza librarnos de pesticidas y dudosos químicos aplicados a nuestros alimentos, abriéndonos la ventana saludable de los productos orgánicos y su maravilloso y potenciado sabor.

Hay diferentes tipos de siembra, cada una con variables niveles de dificultad, espacio, cuidado y necesidades climáticas, pero una de las que muchos expertos coincidirán resulta de las más agradecidas es: el cultivo de tomates.

Sabías que…
Hay un tomate dentro del libro de récord Guiness. El tomate cultivado de mayor peso en la historia, fue cultivado por un granjero estadounidense llamado Gordon Graham en el año 1986, llegando a pesar ¡3,51 kilogramos! ¿Podrías romper este récord?

Historia del Tomate

Los beneficios de sembrar tomate son innumerables; no solo te darás el gusto de ver crecer y desarrollarse a uno de los frutos más conocidos de la cocina internacional.

También podrás disfrutar de los beneficios 100% orgánicos de un alimento rico en antioxidantes, beneficiosos para las mujeres embarazadas, los enfermos y excelente para subir las defensas

Los tomates tienen sus orígenes en América central y del sur, pero rápidamente fueron importados y añadidos a la cultura europea y mediterránea.

Actualmente es un indiscutible protagonista de alguno de los platos más emblemáticos que existen, especialmente dentro de las gastronomías italiana, española y portuguesa.

Al principio, los europeos miraban con recelo a los llamativos frutos, considerándolos venenosos por su imponente color rojizo; pero los aztecas ya venían utilizándolos y cocinándolos en algunas recetas precolombinas.

Su nombre científico es Solanum Lycopersicum y es del género de Solanum y de la familia de las Solanaceae.

Hoy día el tomate está extendido por todos los continentes, presente en la gastronomía local de múltiples países y sus variedades han pasado a formar un extenso abanico de sabores, colores y presentaciones.

Hoy en día, China y la India son dos de los principales productores de tomate del mundo, y se considera un producto de exportación rentable y atractivo.

El valor nutricional del tomate, lo hace a demás un alimento de buen valor biológico y de importantes usos dietéticos. Sus beneficios están listados y respaldados por diferentes estudios.

Información nutricional del Tomate:

  • 22 Kilocalorías
  • 1 gramo de proteína
  • 5 gramos de carbohidratos
  • 1 gramo de fibra
  • 6 miligramos de Vitamina C
  • 1025 miligramos de Vitamina A
  • 7 miligramos de Vitamina K
  • 292 miligramos de potasio
  • 1 miligramos de manganeso
  • 1 miligramos de Vitamina B6
  • 54 miligramos de ácido fólico
 Tipos de tomate y cómo sembrarlos

El tomate además de ser una de las frutas más populares y sencillas para todo jardinero principiante, cuenta con la característica de ser muy apreciado dentro de la cocina, y además, tiene múltiples variedades que se pueden utilizar para diferentes propósitos, algunas de las más comunes son:

Tomate manzano o baladre

Grande, jugoso, redondeado y lleno de carne, es muy popular en restaurantes y para reparaciones en las que se quieran lucir el tamaño del fruto. También es común utilizarlo en salsas cuando quieren hacerse grandes cantidades.

Tomate Pera o Roma

De tamaño medio y alargado, es una de las variedades más comunes, su color varía entre rojizo y un poco más naranja, es muy versátil en ensaladas y su planta se caracteriza por ser bastante alta.

Tomate Carbón o Black Cherry

Como su nombre lo indica, esta variedad particular es famosa dentro de la alta cocina por su tono vino tinto intenso bastante oscuro.

Tomate Cherry

Una de las siembras más populares, ha tomado fama especialmente por su curiosa y divertida presentación miniatura, ideal para ensaladas y canapés, el tomate cherry cuenta con un excelente sabor y su siembra es bastante rápida.

tomate ramallet

Tomate Muchamiel

Variedad carnosa y gustosa, su piel es bastante resistente y crece a un buen tamaño. Comienza con un tono verdoso claro y evoluciona a un rojo pintón con el tiempo.

A demás de los tipos anteriores, existen al menos otras 5 variedades de tomates, y dependiendo de la región, incluso es posible conseguir muchas más. A demás el fruto puede tener variaciones de color y forma que alteran su gusto y sus usos.

Es importante determinar qué variedad se da con mayor facilidad según tu región, el tipo de suelo, el clima, la estación del año y por supuesto el tipo de espacio donde desees realizar tu siembra: si es en maseta para interiores o tal vez en un pequeño huerto en tu jardín exterior.

Sabías que…
El tomate procedía originalmente de Perú pero se extendió rápidamente por todas las regiones sudamericanas, convirtiéndose en un producto clave de la gastronomía precolombina. Los aztecas en su idioma nativo le daban un nombre muy curioso, cuyo significado era “regordete, rojo y con ombligo”.

Tomates determinados e indeterminados


Para hacer más fácil la tarea de elegir la variedad de tomates con la que vamos a trabajar, se dividirán las especies en dos categorías principales: los determinados e indeterminados.

 Los tomates determinados   son básicamente aquellas variedades cuya fisonomía se asemeja más a la de un arbusto.

Su tamaño es pequeño y su cosecha (lamentablemente) solo se efectúa una vez, su mantenimiento es sencillo ya que no requiere poda, y su rápido desarrollo y compacta presentación los hacen ideales para la siembra en maceta en espacios pequeños (como balcones o ventanas).

Adquieren su nombre porque van creciendo a lo largo de toda la temporada (es decir, diferentes partes de la plata van floreando y echando frutos al mismo tiempo) por lo que su cosecha va escalando.

Esta variedad requiere poda (¡Ya que nunca deja de crecer!) Y algún soporte (un palo de madera) para ayudar a estos pequeños gigantes verdes a crecer y resistir el peso de los frutos, por su tamaño descontrolado requiere de mayor espacio o macetas mucho más grandes.

TOMATES determinado o indeterminado

Dependiendo de tus necesidades y gustos, puedes decantarte por una opción o la otra. Si deseas simplemente disfrutar de una sencilla cosecha, como para realizar una salsa napolitana que disfrutes con amigos los tomates determinados son para ti.

Sabías que…
China es el principal productor de tomates del mundo, produciendo unas 50 millones de toneladas al año y en aumento. Por otro lado, Estados Unidos es el principal consumidor de esta fruta.

Si por el contrario quieres vivir una experiencia más cercana a la cosecha, aprender a interactuar con la planta (y algunos conceptos sencillos como al poda) y disfrutar de tomates frescos durante varios meses del año, sin duda debes darle una oportunidad a los tomates indeterminados.

Y no te preocupes, no necesitas hectáreas de tierra para tenerlos, con apenas unas 3 o 4 plantas podrías disfrutar de tomates para tu familia durante un buen tiempo.

Diferentes orígenes según la semilla

Podemos diferenciar las semillas del tomate según dos tipos:

GMO10 TRUCOS PARA SEMBRAR TOMATES (3)

Conocidas como transgénicas o genéticamente modificadas.

Son variedades que para muchos expertos, aunque tienen gran resistencia en su crecimiento e imponentes frutos, su sabor puede verse afectado.

Nás comunes dentro de la agricultura; podría ser difícil obtener los mismos resultados de la primera generación en la segunda.

Híbridos

Aunque muchas veces se confunden con los genéticamente modificados, en realidad este tipo de semilla se refiere a que son plantas polinizadas por variedades distintas de tomate.

Esto da como resultado características variables tanto en la planta como en sus frutos.

Aunque no sean difíciles de sembrar y cosechar, ten en cuenta que los frutos y el tipo de planta puede variar de una generación a la otra, por lo que pueden ser un lindo experimento momentáneo.

De polinización abierta

Se refiere justamente a aquellas variedades de semillas que provienen de plantas cuya polinización ha sido controlada.

Por ejemplo en invernaderos donde sólo se encontraba una variedad específica de tomate.

Y aunque suene como un proceso elegante, es posible que tus plantas de jardín terminen creando este tipo de semillas.

Hariloom o Herederas

Son las reinas de las semillas y adquieren su nombre por la pureza de su obtención.

Son justamente este tipo de semillas las más caras y cotizadas, pues representan a las plantas existentes antes de la modificación genética o los cruces.

Suponen ser especímenes 100% originales de cada una de las variedades y se considera que el sabor de los frutos resultantes solo puede ser catalogado como único.

Esta variedad es justamente la que se encuentra en los bancos de semillas más importantes del mundo y cómo  es posible imaginarse, no tiene variaciones de generación en generación.

Lo mejor es que te decantes por una variedad de tomates que sea común en tu región; pero también que te guste; sin importar tantos aspectos técnicos, será mucho más motivante el sembrar aquellos frutos que estés deseoso por probar.

¿Cómo sembrar Tomates?

¿Qué mes es bueno para sembrar tomates?

No podemos cultivar tomates en cualquier época del año y en cualquier lugar.

Entonces, ¿cuándo debemos plantar las tomateras? La respuesta no puede ser clara al respecto porque depende del lugar donde te encuentres.

Los tomates son plantas que no soportan bien el frío. Por lo tanto, temperaturas por debajo de los 10ª suelen hacer sufrir mucho a las tomateras.

Por otro lado, tampoco les va bien el calor extremo. Temperaturas de más de 40º suelen quemar y secar las tomateras con relativa facilidad.

Dependiendo del lugar donde te encuentres habrá que hacer una pequeña planificación.

Generalmente es ideal una vez ha entrado la primavera. Donde el calor aumenta, pero no llega a ser sofocante como en verano.

La razón es sencilla, al principio las tomateras suelen ser mucho más débiles que cuando ya han cogido raíz y han trepado lo suficiente. Por lo que la primavera suele ser un buen mes debido a las temperaturas ideales; no hay frío y el calor no es extremo.

En España, por ejemplo, un mes bueno para empezar a sembrar tomates suele ser en Mayo o en Abril (si es caluroso). Junio tampoco está mal.

En otras partes del mundo, como Latinoamérica, dependerá del comienzo de la primavera.

¿A qué distancia se siembran los tomates?

Depende de la variedad, pero en general dejaremos una distancia de entre 40cm y 60cm. Haremos unos buenos caballones y plantaremos las tomateras dejando una distancia prudencial.

Es importante la planificación y no sembrar otras plantas que puedan ser competencia directa para el tomate.

Ver más abajo 😉

¿Cómo debemos preparar la tierra antes de sembrar?

El sustrato perfecto

Tanto si realizarás la siembra en maceta como en una pequeña porción de tu jardín, vale la pena (y esto como regla general de jardinería) hacerse con el mejor suelo posible.

Utiliza un abono de alta calidad e investiga cuales son las necesidades específicas de la variedad que vas a sembrar, de esa forma no solo garantizarás que la planta tenga un óptimo crecimiento, sino que mejorarás la calidad del color, tamaño y sabor de los frutos.

Puedes acudir a un establo de caballos donde les suelen sobrar los excrementos.

Otra forma de mejorar la tierra en la que vas a sembrar los tomates es utilizar compost de los restos de comida en tu casa.

Compra una caja de compost y ves echando allí dentro todo lo que se orgánico. Cáscaras de huevo, pieles de fruta, restos de vegetales, café molido, etc. 

Todo esto, al cabo de un tiempo habrá nutrido considerablemente una porción de tierra, que sumado al estiércol de animal, puede ser una muy buena combinación.

La tierra con buen drenaje

Algo que no soportan las tomateras es que la tierra en las que habitan no drene bien el agua y por lo tanto queden anegadas.

¿Qué necesitamos para plantar tomates?

Una vez te decantes por una variedad, hay varias formas de comenzar a sembrar. Lo primero será organizar todo lo necesario:

buenas amigas tomates

¿Por trasplante o semilla?

Es posible que encuentres muchas opiniones encontradas entre los expertos en cuanto a cómo es la mejor forma arrancar con la tarea de hacer crecer tus plantas de tomates.

Para algunos jardineros, los principiantes deberían comenzar comprando una plántula ya desarrollada y simplemente trasplantarla al sitio ideal para su desarrollo.

Otros por el contrario, consideran que el tomate es una práctica ideal para comenzar a adquirir conocimientos sobre cómo hacer crecer una planta desde la semilla.

En realidad no se trata de una ciencia demasiado complicada (como si pueden resultar otras plantas más exigentes) por lo que no debes sentirte intimidado ante la idea de comenzar tus plantas desde cero.

En caso de que seas una persona más práctica y prefieras dejar la experiencia de las semillas para más adelante, ten en cuenta estos tips para el trasplantado de tu planta:

  • Busca ejemplares de un granjero local, asegurándote de que se trate de plantas orgánicas y de buena calidad.
  • Pide consejos y orientación sobre la variedad y el cuidado que le dan a ese tipo de plantas.
  • Puedes cortar los tallos que se encuentren más cercanos a la raíz; así puedes sembrar la planta con mayor profundidad y brindarle más estabilidad en su crecimiento.
  • Si plantas tus tomates uno junto a otro, asegúrate de que las plantas tengan suficiente espacio entre ellas.
  • Utiliza fertilizantes cada 2 o 3 semanas para asegurarte de que el suelo mantiene los nutrientes (esto es especialmente importante para los tomates sembrados en masetas)
  • Limpia el suelo de maleza, hojas o plagas que puedan afectar su crecimiento.

Para aquellos que quieren la experiencia completa y desean ver crecer a su hijo verde desde el inicio, el proceso es sencillo aunque debe ser llevado con cuidado:

Proceso de siembra y transplante del tomate:

Compra semillas certificadas

Comienza comprando semillas certificadas o incluso toma algunas de tus tomates (para ellos te recomendamos que no laves la semilla, simplemente sécala un poco con un papel absorbente y siémbrala directamente.

Preparar un almácigo o maceta

Prepara un almácigo o utiliza algunos recipientes reciclables, como cartones de huevos, potes de plástico pequeños limpios o botellas cortadas a la mitad. Solo asegúrate de que estén limpios y tengan agujeros para el drenaje.

Comprar sustrato de calidad

Compra un buen sustrato de calidad, pregunta por sus propiedades y evalúa tus opciones.

Colocar 2 semillas en cada recipiente o maceta

Coloca al menos 2 semillas en cada recipiente, puedes plantarla no muy profundamente (a un centímetro de profundidad es más que suficiente).

Humedecer ligeramente el sustrato

Humedece el sustrato ligeramente (no ahogues a la planta) y cubre el recipiente con papel film para evitar que la humedad se escape muy rápidamente, luego puedes buscar algún espacio conveniente de tu hogar, donde puedas revisarlo con frecuencia (no es necesario que pegue mucha luz en este punto), cuida que se mantenga húmedo el sustrato.

Unos 8-10 días para ver los primeros brotes

Al cabo de unos 8 a 10 días podrás comenzar a ver los brotes, en este punto debes ubicar las plantas en un punto luminoso (cuidando las corrientes de frio) o utilizar lámparas de luz cerca de ellas (a unos 5-10 cm de distancia)

Si nacen las dos semillas que ubicaste al inicio, evalúa cual es la más fuerte y corta la otra (¡Un poco cruel pero necesario!)

Mantener flujo de agua constante y moderado

Mantén el flujo de agua moderadamente (no las ahogues pero no dejes que el sustrato se seque). Una de las mejores formas de regar las tomateras es mediante el riego por goteo. El goteo consigue drenar bastante agua a las raíces pero sin inundarlas. Además de que podemos ahorrar mucha agua.

Al cabo de 6-8 semanas…

Luego de unas 6 u 8 semanas y cuando el frío se haya ido (o en caso de que vivas en un clima tropical, simplemente esperas que tus plantas tengan un buen tamaño) puedes colocar tus plantas en el espacio donde crecerán eventualmente.

No es necesario que trasplantes todavía, pero sí que se acostumbren a su nuevo espacio, puedes comenzar en los horarios de sol de 2 a 3 horas diarias

Ya ha pasado el frío

¡El frio se ha ido! Tus plantas ya tienen un buen tamaño, al cabo de 8 semanas ya puedes trasplantarlas a su sitio definitivo.

En general las tomateras son plantas ideales para cultivarlas en un huerto urbano. La razón es que si dispone de un poco de espacio, luz solar durante varias horas del día y unas cuantas macetas podrás llenar tu huerto en casa de tomates de todo tipo. No necesitas mucho más que esto.

SEMBRAR TOMATES

Trucos imprescindibles para sembrar tomates

  • Tus plantas requerirán de un buen espaciado, macetas de alrededor de 5 galones (20 litros) es decir, unos 55 cm de diámetro. Recuerda que los contenedores suelen filtrar los nutrientes con frecuencia (cada vez que riegas los nutrientes se escapan) por lo que fertilizar con frecuenta.
  • Cuando salgan las primeras hojas, debemos podar las que quedan en la parte baja del tallo. De esta forma conseguimos que la tomatera crezca con mucha más fuerza.
  • Si la siembra es en tierra, deja al menos unos 60-70 cm entre espacio en las plantas, que tengan una buena circulación de aire y no se hagan sombra fuerte entre ellas.
  • Poda las ramas cercanas a la base si se ven moribundas, no es necesario enloquecerse con la poda, pero si evaluarla con criterio.
  • Como hemos mencionado anteriormente, las tomateras requieren de muchas horas de luz. Por lo tanto, colócalas en un sitio donde dé el sol buena parte del día.
  • Asegúrate que el drenaje de las macetas esté funcionando adecuadamente, es común ahogar a las plantas de tomate por este fallo.
  • Vigila tus plantas constantemente, siembra algunos ejemplares de más por si algunos mueren en el camino (Y si sobreviven y no puedes tenerlo ¿Qué tal regalarle una planta de tomate a un buen amigo?)
  • Al preparar el almácigo puedes usar cualquier recipiente desechable (botellas, vasos de yogurt, cartones de huevo) pero debes darte a la tarea de abrirle orificios, puedes hacer esto una actividad sencilla utilizando un cuchillo caliente para los plásticos.
  • Los tomates, al igual que muchos vegetales (aunque sea una fruta) requieren de un suelo con un PH ligeramente ácido (6.5-6.8) Si tienes dudas sobre lo que eso significa, consulta con tu vivero local y ellos pueden orientarte sobre qué sustrato cumple con estos requerimientos.

Durante el crecimiento

Los tomates son generalmente plantas trepadoras. Incluso las variedades más pequeñas como el tomate Cherry te sorprenderá con su crecimiento y tamaño, por lo que dale una rejilla o palo de soporte tras sembrarlas resultará aunque no imprescindible, sí de mucha ayuda.

jaulas tomatesEvita manipular los frutos durante su desarrollo (aunque resulta de lo más tentador involucrarte con esos pequeños tomatitos) es importante manipular lo menos posible la plata para no hacerle ningún daño.

Utilizar fertilizante (especialmente durante la época de floración) es vital. Ubica los fertilizantes de amplio espectro (que contengan nitrógeno, pero no en exceso).

Un exceso de nitrógeno puede conllevar a que las tomateras crezcan mucho y tengan muchas hojas, pero que sin embargo no den fruto.

Evita los fertilizantes que contengan pesticidas o herbicidas, incluso podría ser recomendable hacerte de unas buenas recetas de fertilizantes caseros.

Cuando los frutos madures, puedes cortarlos sin miedo, evita jalonear la planta y utiliza tijeras de poda para tomar cada tomate, cortando diagonalmente por el tallo superior.

Trata de crear ciertos hábitos alrededor del cuidado de tu planta, como regarla cada mañana mientras tomas tu café matutino o revisar las hojas en las tardes cuando vuelvas del trabajo, de esa forma podrás prevenir y atacar cualquier problema inminente en el tiempo correcto.

Enfermedades más comunes y cómo erradicarlas


 

enfermedades de las tomateras

Los tomates como cualquier planta de jardín, no son inmunes a un sinfín de plagas (que aunque vivas en el piso 15 de tu edificio, te encuentras en riesgo de contraer) los tomates según su variedad tienen diferentes niveles de resistencia a las enfermedades, pero ninguno es absolutamente inmune a todas.

Es necesario entonces hacer revisiones frecuentes a las plantas, con cuidado de no estropearlas.

Para ello, es necesario colocarse guantes de jardinería y comenzar observando los frutos de la planta (si aún no los tiene, revisar las hojas con detenimiento). Se debe buscar áreas oscuras, insectos blancos, lugares donde el tomate pueda estar roto o lesionado, gusanos o puntos negros.

También el estado general de la planta: hojas amarillentas, tallo oscurecido y débil o incluso si es posible y muy cuidadosamente, revisar las raíces, verificando que su situación sea saludable.

Ten en cuenta que las plagas pueden variar según la región, pero especialmente dentro de los climas más cálidos y húmedos, es necesario prestar mucha atención a la presencia de los siguientes invasores más comunes:

La mosca blanca

La mosca blanca es muy común en los tomates de invernadero o interiores; este terrible insecto va chupando los líquidos de tu planta, secándola y marchitándola al mismo tiempo que deteriora el fruto en proceso de maduración.

Para combatirla es necesario utilizar repelentes que sean ideales para atacar a los tipos de insectos voladores de jardín (avistas, ácaros, chinches u otros) Puedes incluso utilizar pesticidas orgánicos para evitar los químicos en tu planta.

mosca blanca tomates

Ácaros

Diferentes tipos de ácaro son capaces de atacar y dañar tus tomates, aunque son invisibles para muchos, sus efectos son claros: hojas resecas y amarillentas, frutos inmaduros deteriorados y un decaimiento general de la planta.

Para controlarlo es necesario extraer las partes afectadas de la planta y utilizar un acaricida especializado, ya que se considera una plaga muy resistente.

acaros tomates

Hongos

Especialmente si el ambiente donde se encuentran las plantas es muy húmedo, caluroso y no está bien ventilado, se vuelve un hervidero óptimo para el desarrollo de enfermedades fúngicas.

Los hongos están presentes en estado latente en diferentes espacios naturales (la tierra, por ejemplo) pero usualmente se activan cuando las condiciones atmosféricas están dadas para su óptimo desarrollo.

En ese sentido, es importante mantener el espaciado y ventilación entre las plantas. También revisar que estas no se encuentren afectadas por otras enfermedades. Por ejemplo las lesiones en la planta por ácaros podrían resultar en el futuro desarrollo de los hongos, es decir, una pesadilla médica de nunca acabar.

El hongo produce podredumbre tanto en la raíz, tallo como hojas, es posible ver como la planta se comienza a oscurecer y debilitar en una zona puntual (como la base) la planta entonces va encorvándose, volviéndose flácida hasta desmayarse.

acaros tomate

Las arañas rojas

Las arañas rojas son insectos tremendamente pequeños. A la vista del ser humano son prácticamente imperceptibles hasta que poblan en gran número nuestras tomateras. En este caso, sí que se empiezan a ver puntos rojos.

Estas arañas son muy peligrosas para las tomateras debido a que se alimentan de ellas a nivel celular.

La mejor forma de combatir a esta araña roja, como con la mayoría de plagas a la hora de sembrar tomates, es con la prevención.

Un riego continuado de las tomateras (evitando mojar la hoja), sumado a un buen abonado de la tierra y al chequeo diario del crecimiento de nuestras plantas evitará la mayoría de estos problemas.

En el caso de que la araña roja ya se haya instalado, la forma más “limpia” de eliminarla es quitando insecto a insecto. Sin embargo, esto es una labor de chinos debido a la pequeña dimensión de esta araña. Otra forma es aplicar jabón potásico, que actúa reblandeciendo el cuerpo de estos insectos y acaban muriendo.

Fuentes: ¿Como combato la araña roja? 

Gusanos del tomate

Como su nombre lo indica, estos gusanos son devoradores asiduos de los tomates. Es fácil identificar su presencia porque es posible ver agujeros de gran tamaño en los frutos, y en muchas ocasiones, al criminal con las manos en la masa, comiéndolos.

No dejan rastros de baba y pueden ser atacados con cualquier químico para gusanos especializado.

Algunos síntomas de enfermedad no están asociados a una plaga u hongo determinado, sino a bacterias propias de la planta.

Uno de los síntomas más claros y comunes es la presencia de manchas pequeñas negras en los frutos del tomate, estas bacterias van secando a la planta y convierten a los frutos en ejemplares no aptos para el consumo.

gusano tel tomate

Para prevenir todas las enfermedades anteriormente mencionadas, también es bueno estudiar el suelo y evitar el crecimiento de maleza o tener exceso de restos vegetales en el suelo, que puedan desencadenar en algo peor. Cuando vayas a sembrar tomates asegúrate de limpiar bien la zona donde quieres plantarlos y que la tierra esté bien aireada, utilizando por ejemplo una motoazada.

Si la siembra se realiza en el jardín, también puedes utilizar la ancestral técnica de la mezcla del cultivo, en la que utilices plantaciones de plantas resistentes a estas plagas que actúen como guardianes de tus tomates. Un buen tip es investigar sobre las variedades de plantas aromáticas o medicinales que no resulten invasivas a tus vegetales. En general sembrar ajos suele ser una buena opción.

¿Cómo preservar y disfrutar los tomates?


El fruto del tomate pasa por diferentes etapas antes de llegar a su punto óptimo de maduración.

Una vez que alcance el tamaño final comenzará a pasar de color verde a un rojo o amarillo vibrante (dependiendo de la variedad) lo ideal es recolectar la fruta cuando alcance su máximo punto de color, pero previniendo que se madure de más y comience a tornarse suave (para saberlo es necesario tocar la firmeza del fruto sin maltratarlo).

Una vez que tengas una cosecha de tomates lista para consumir, dependiendo de la cantidad de tomates que obtengas, puedes optar por múltiples preparaciones. Los tomates se conservarán frescos en tu nevera hasta una semana.

Una buena opción para conservar tus tomates es la de prepararlos en conserva, bien sea secándolos y guardándolos con abundante aceite de oliva y especias al gusto o luego de cocerlos, guardarlos con vinagre y aceite y recipientes esterilizados de vidrio.

También existe la opción de guardar los tomates para hacer una presentación en lata de ellos. ¡Imagínate llevar un registro de todas tus cosechas para poder comparar el sabor!

Es posible también disfrutar de todo el sabor y los beneficios del tomate a través de jugos. Un vaso de jugo de tomate tiene muchísimas más vitamina C que un vaso de jugo de naranja, por lo que incluso puede ser un interesante complemento a las dietas de détox o la jugo terapia.

Para prepararlos en salsas, es necesario hacer pequeñas incisiones en forma de cruz en la piel, y colocarlo a hervir por 5-10 minutos en agua, luego se colocan en agua fría y la piel saldrá fácilmente. Opcionalmente puedes retirar las semillas para un sabor menos ácido.

Otra opción muy utilizada es la de envasar al vacío. Lo que se debe hacer es llenar completamente un recipiente de tomate. Después, este recipiente se pone a hervir con agua dentro de una hoya durante un buen rato.

De esta manera, conseguimos envasar al vació y conservar mucho mejor para futuras salsas de tomate.

Nuestra recomendación es que intentes probar todo tipo de recetas con tus tomates.

Disfruta al máximo el resultado de la experiencia de haber traído a la mesa (literalmente) tus alimentos. Incluso puedes comparar el sabor de un tomate de supermercado y los que acabas de cosechar, frescos y crudos, en ensaladas o como botanas será una experiencia realmente enriquecedora.

sembrar-tomates

Beneficios del Tomate en la salud


Ayuda a prevenir el Cáncer

El alto contenido de licopeno en el tomate lo hace un poderoso contenedor de antioxidantes, que como ya está claramente extendido, ayudan a combatir el cáncer y a prevenir el envejecimiento prematuro, incluso

Dentro de las estadísticas del cáncer de próstata, estudios realizados por un conjunto de universidades británicas, establecen que 10 porciones de tomate semanales, reducen el riesgo de cáncer de próstata hasta en un 20%.

Regula la presión sanguínea

Los tomates contienen muchas vitaminas y minerales que ayudan a mejorar la salud en general, uno de sus minerales más destacados es, contrarrestando los nocivos efectos que el sodio tiene en ella.

Según la asociación americana del cuidado cardiovascular, la toma diaria de potasio debe estar alrededor de los 4700mg diarios, cuidando no excederse de lo recomendado.

Esta cantidad es posible obtenerla con nuestros alimentos diarios, y 2 piezas de tomate,  ya nos contribuyen un 20% de estos requerimientos.

Benéficos durante el embarazo

Para las mujeres embarazadas, los tomates pueden resultar un gran aliado. El ya mencionado licopeno se une a la importante presencia de vitamina C de este fruto creando un alimento ideal para la salud del bebe, contribuyendo a su óptimo desarrollo.

Incluso ayudan a combatir algunos de los molestos síntomas del embarazo, como la colitis, inflamación, gases y úlceras digestivas, promoviendo la desinflamación y la salud estomacal en general ¿Qué más se puede pedir?

Reducen el colesterol y mejoran la salud cardiovascular

El súper poder del licopeno presente en los tomates no se detiene; y se muestra cómo contribuye a bajar los niveles de colesterol LDL (conocido comúnmente como colesterol malo) hasta en un 10% con apenas una ingesta de 25mg de licopeno diarias, lo que se traduce en aproximadamente media salsa de tomates caseros, un plato de sopa de tomate o incluso un vaso de jugo de tomate en las mañanas.

En un artículo del Harvard Medical School los tomates figuran como uno de los alimentos recomendados para bajar los niveles de colesterol. A demás su alto contenido de betacaraotenos y flavonoides los hacen excelentes protectores de la salud cardiovascular de pacientes de cualquier edad, convirtiéndolo en un fuerte aliado de la sociedad médica.

Ayuda a los pacientes diabéticos

Para las personas que mantienen esta condición, los tomates son grandes protagonistas de su dieta.

Su importante presencia de hierro, vitamina C y E ayudan a mejorar los síntomas de la diabetes, que con apenas 200gr de tomate al día pueden sentir una mejoría en su día a día, además de ayudarlos a disfrutar de muchos otros beneficios para su salud en general.

Ayudan a prevenir la arenilla y piedras en los riñones

Nuevamente los antioxidantes presentes en el tomate ayudan a combatir este padecimiento tan común. Tanto en ensaladas como salsas es posible disfrutar de sus beneficios.

Sin embargo, como una recomendación adicional a todos los pacientes de arenilla y piedras en los riñones, preparar el tomate el jugo ayuda disfrutar de sus capacidades diuréticas y la ingesta de líquidos que mejora las condiciones y la limpieza del tracto urinario ¡Todo en uno!

Contribuyen a fortalecer tu sistema inmunológico

Los tomates aumentan la cantidad de glóbulos blancos presentes en el cuerpo y el desempeño delos mismo. Nuestros guerreros naturales se verán ampliamente beneficiados por la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes, como el tomate (estudio).

Reducen la inflamación

La mayor parte de los vegetales de colores vistosos contienen múltiples tipos de carotenos (como el betacaroteno y el zetacaroteno) y el tomate no es una excepción a esta norma.

Al ser cocinado, el tomate (eliminando piel y semillas) es posible obtener un alimento de muy fácil digestión, que además con su carga de apolicopenoides ayudan a prevenir la inflamación y estimular la salud digestiva en general.

Los tomates Cherry además son bajos en calorías (a penas 27 calorías por cada tomate) lo que los hace ideales para las dietas de pérdida de peso y son versátiles en su preparación, tanto asada, cocinada, o cruda, por lo que puedes valerte de estos pequeños amigos en tu dieta diaria.

Estimulan las capacidades cognitivas

El tomate podría hacerte más inteligente, o al menos ayudarte a mejorar tus funciones mentales.

El cerebro es un órgano con gran concentración de ácidos grasos omega- 3 y por eso necesita combatir a los radicales libres con una fuerte carga de antioxidantes, como la que ya sabemos que contiene el tomate.

Mejoran el aspecto del cabello, la piel y las uñas

Los tomates son un gran aliado para la belleza y salud externa también. Muchos tratamientos caseros incluyen la ingesta de tomates o la creación de mascarillas, cremas y ungüentos con ellos.

Puedes crear un tónico casero agregando algunas gotas de jugo de tomate a una botella de agua destilada y aplicándola en tu rostro, también puede resultar beneficioso hacer una mascarilla con puré de tomate que puedas dejar actuar de 10-20 minutos al menos una vez por semana.

A demás  de mejorar el aspecto de los poros, los tomates combaten los efectos negativos del sol, y la fuerte presencia de vitaminas A, B, C y E contribuyen a la salud y belleza de las uñas y el cabello, haciéndolos más resistentes, abundantes y llenos de vitalidad.

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