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Publicado por Ainara Salcedo
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Plagas y Enfermedades de la Buganvilla: [Detección, Causas y Soluciones]

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Plagas y enfermedades de la buganvillaPara quienes buscan disfrutar de una planta capaz de dar floración durante todo el año, la buganvilla es la opción de más alto valor.

Se trata de una trepadora que nos regala flores hermosas cada vez, floreciendo incluso en invierno, cuando este es suave (sin heladas).

Es una especie que requiere pocos cuidados y es bastante adaptable, pero se debe mantener protegida del ataque de plagas y enfermedades.

¿Quieres saber cómo prepararte para que tus buganvillas estén siempre de 10? Toma nota de la información que te regalamos aquí.

Cochinillas

Plagas y enfermedades de la buganvilla - CochinillasEs una plaga que posee una parte punzante que logra penetrar en las zonas más tiernas de la planta para realizar una succión de la savia.

Esta succión trae como resultado que en las zonas afectadas aparezcan unos pequeños puntos cloróticos, por medio de los cuales se puede detectar que algo no va bien.

Con esta pérdida de savia, la planta empieza a debilitarse. Además, las cochinillas producen una melaza que se adhiere a la contextura de la planta y donde es muy fácil que se desarrolle una enfermedad llamada negrilla.

Lo normal es que se genere cuando las condiciones ambientales están en un nivel bajo de humedad y la temperatura está elevada. La buena noticia es que es muy posible combatirla realizando una limpieza de la planta con un algodón y alcohol metílico.

Para evitar daños en la estructura, después será necesario limpiarla con agua jabonosa y realizar el respectivo enjuague.

La mayoría de las cochinillas son parásitos de las plantas, que se alimentan de la savia extraída directamente del sistema vascular de la planta.

El aspecto de las cochinillas varía mucho, desde organismos muy pequeños (1-2 mm) que se encuentran bajo cubiertas de cera (algunos parecen conchas de ostras), hasta objetos brillantes parecidos a perlas (de unos 5 mm), pasando por criaturas cubiertas de cera harinosa.

La cubierta de cera de las cochinillas las hace bastante resistentes a los plaguicidas, que sólo son eficaces contra la fase juvenil de las orugas. Con el tiempo, las escamas y las cochinillas ennegrecen las hojas con «moho de hollín».

Control natural

  1. Identifica las cochinillas buscando en el envés de las hojas y alrededor de las juntas de las mismas. Las plantas dañadas por las cochinillas tienen un aspecto marchito y enfermizo y pueden tener savia pegajosa o un hongo negro en las hojas y los tallos.
  2. Mueve una planta infestada para aislarla del resto de tu colección. Las cochinillas son invasoras y pueden infestar otras plantas.
  3. Elimina las cochinillas con una ramita o una herramienta de raspado. Se desprenderán fácilmente del tejido de la planta.
  4. Lava las plantas infestadas con una mezcla de jabón y aceite si el raspado por sí solo no funciona. Mezcla ½ cucharadita de jabón insecticida y ¼ de cucharadita de aceite hortícola en 1 litro de agua tibia.
  5. Lava las hojas individualmente con la mezcla de jabón y aceite. Aclara bien. También hay numerosos productos químicos disponibles para el control de las cochinillas.
  6. Compra y libera un depredador natural llamado Chilocorus nigritus o Lindorus lophanthae para las infestaciones graves. Coloca los insectos directamente en la planta infestada. Una vez que hayan consumido la escama, los depredadores simplemente morirán por falta de alimento en el ambiente interior.
  7. Pulveriza con piretrina como último recurso. La piretrina es un pesticida orgánico fabricado a partir de crisantemos.
  8. Sé constante: examina las plantas infestadas en busca de pruebas de nuevas escamas todos los días. Puede llevar algún tiempo, pero tu buganvilla te lo agradecerá.

Caracoles y babosas

Babosa
Michel_van_der_Vegt / Pixabay

Los caracoles suelen comer del centro de la hoja, pero también pueden dar mordiscos en los bordes.

Todos estos mordiscos y caricias harán que la hoja tenga un aspecto festoneado. Poner barreras que las babosas no puedan cruzar es, quizá, la mejor manera de proteger tu huerto o jardín de estas plagas comunes.

Evita que entren y no tendrás que usar pesticidas.

Control natural

  1. Riega tu jardín sólo por la mañana temprano, o utiliza una tubería de riego subterránea. Esto mantendrá la parte superior de la tierra seca y a las babosas y los caracoles les será complicado y molesto desplazarse.
  2. Esparce hollín seco, cenizas secas, cal seca, cenizas afiladas y tiza seca alrededor de las plantas o los arriates. Cualquiera de ellos, o varios combinados, deberían funcionar.
  3. La arena áspera y afilada es otra opción. Utilízala del mismo modo que los materiales del paso 2.
  4. Prueba con algas calcificadas o cáscaras de huevo trituradas como barrera.Otro material de barrera son los recortes de rosas espinosas u hojas de acebo. Los recortes de Rosa rugosa (rosa japonesa) son buenos.
  5. Esparce agujas de pino en tu jardín (también son un buen mantillo para las fresas).
  6. Esparce pelo cortado (el pelo humano es bueno) en tu jardín.
  7. Prueba a utilizar hojas de roble como barrera. A las babosas y caracoles no les gusta el tanino de las hojas.

Control químico

Cualquier marca de matababosas/caracoles hará el trabajo.

Gusano de buganvilla

Gusano de buganvillaLa buganvilla puede sufrir de pérdidas en sus hojas porque ciertas plagas se encargan de consumírselas, como ocurre en el caso del gusano de buganvilla.

Son pequeñas orugas de distintos colores que mantienen una vida nocturna y cuya fuente de alimentación son las hojas las cuales empiezan a consumir desde el borde.

A simple vista notaremos cambios en la estructura de la planta y tendremos oportunidad de actuar. Pero si no se hace, podría consumir todas las hojas poco a poco hasta dejarla sin nada.

Estos gusanos se pueden eliminar tomándose con las manos y un guante, pero como llevan una nocturna podrían ser complicados de ver. Otra técnica es utilizar un insecticida que cuente con los componentes necesarios para hacer frente a esta plaga.

Mildiu

Plagas y enfermedades de la buganvilla - MildiuEl mildiu es una enfermedad común en los cultivos frutales y ornamentales y la buganvilla no está exenta de ella.

Su acción se da sobre las hojas provocando la aparición de manchas de color amarillo o marrones en la parte frontal.

Si observamos el envés, también se notarán manchas pero esta vez de color plateado, las cuales se forman por acción del micelio del hongo.

Suele ser una enfermedad que ataca de forma ideal en espacios donde la humedad y la temperatura son elevadas. Por ello, el primer paso para evitar su aparición es colocar la buganvilla en un espacio despejado, donde exista suficiente circulación del aire.

Al notar cambios en la planta que sean equiparables a los síntomas descritos aquí, lo primero será retirar las hojas afectadas y quemarlas. Después tocará aplicar un fungicida que ayude a prevenir que continúe el ataque o que se genere uno nuevo.

Pulgones

PulgonesLos pulgones son pequeños insectos que suelen atacar en grupos ubicándose en la parte posterior (o envés) de las hojas.

Según la especie se pueden presentar en diversos colores, pero lo más usual es que tengan una tonalidad verde semejante a las hojas a las cuales atacan.

El accionar de esta plaga se da al sustraer los jugos de la planta, causando un debilitamiento forzoso de toda la estructura. Al mismo tiempo, segregan una sustancia melosa que sirve como base para el asentamiento de hongos, especialmente la negrilla.

A la hora de hacerles frente, existen distintas modalidades siendo la más sencilla y menos nociva el rociar la planta con un chorro fuerte de agua que los alejará. Otro método es lavar la planta con una mezcla de agua, jabón de lavavajillas y aceite comestible.

Control natural

  1. Examina tu jardín con regularidad en busca de signos de pulgones. Busca grupos de estos pequeños insectos en los nuevos brotes y en las hojas rizadas y retorcidas.
  2. Con guantes, retira los pulgones con la mano, o utiliza un chorro de agua afilado para desprenderlos de la planta.
  3. Corta y elimina el follaje infestado.
  4. Captura los pulgones voladores colocando trampas adhesivas amarillas cerca de las plantas infectadas.
  5. Prepara un pesticida no tóxico mezclando 1 taza de aceite vegetal con 1 cucharada de jabón líquido para lavar platos. Añade 1½ cucharadita de la solución por cada taza de agua caliente a una botella pulverizadora manual.
  6. Golpea los pulgones directamente con la mezcla anterior y rocía toda la planta a fondo.
  7. Introduce en tu jardín insectos beneficiosos, como las mariquitas/ladillas/escarabajos, o las crisopas verdes para que se alimenten de los pulgones. Ambos pueden comprarse en tiendas de jardinería o por Internet.Evita plantar buganvillas cerca de plantas que atraigan a los pulgones, como los abedules, y en su lugar cultiva plantas como el trébol dulce blanco, la menta verde, el
  8. hinojo dulce y el encaje de la reina Ana, que atraen y albergan a las crisopas, las mariquitas y otros insectos que se alimentan de los pulgones.
  9. Elimina las hormigas de tu jardín. A las hormigas les encanta comer la savia azucarada (melaza) que segregan los pulgones, y «cultivarán» los pulgones, protegiéndolos en la planta que comen.

Mosca blanca

Plagas y enfermedades de la buganvilla - Mosca blancaLa mosca blanca se encarga de consumir la savia de las partes más jóvenes de la planta, pero también ejerce daños al colocar sus huevos en la estructura.

Similar a los casos de cochinilla y pulgones, la mosca blanca también es capaz de segregar melaza por donde es posible que se instale el hongo de la negrilla.

En bajas cantidades no ejercen mayores complicaciones, pero cuando es una plaga abundante, lo mejor es aplicar una acción correctiva. Para ello, la acción biológica es una de las alternativas posibles con depredadores naturales de esta especie. 

En caso de no ser factible, será necesario recurrir al apoyo de productos químicos.

Oídio

OídioEs una enfermedad que se produce a propósito del ataque de un hongo que produce sobre las hojas una capa blanca tipo mancha.

Lo más común es que su ataque inicie en las hojas y tallos más jóvenes y después vaya expandiéndose en el resto de la planta.

Esta capa de hongo genera que las hojas se tornen amarillas, secándose para después caer de forma irremediable de la planta. El oídio se produce a raíz de una excesiva humedad en la planta, por lo que es necesario ser precavidos a la hora del riego para evitar mojar la estructura.

Cuando el ataque no es muy fuerte, lo más recomendable es extraer las zonas afectadas de la planta y quemarlas. Si hace falta aplicar algún producto, el extracto vegetal de cola de caballo o una mezcla a base de azufre podrían dar buenos resultados.

Araña roja

Es una plaga minúscula que es capaz de atacar a la buganvilla cuando el ambiente en el que se desarrolla es muy seco.

La acción de las arañas crea puntos amarillos sobre las hojas que después se van oscureciendo hasta volverse marrones.

En la última fase, en vez de parecer parte de la hoja se notan las manchas como polvo, causando que las hojas se sequen y se caigan.

El control de la plaga se puede ejercer limpiando las hojas, cuando sean pocos los efectos ocasionados, o con acción química en casos más crónicos.

La presencia de telarañas es una forma fácil de distinguirlos de los demás tipos de ácaros. Los ácaros causan daños chupando el contenido celular de las hojas.

Un pequeño número de ácaros no suele ser motivo de preocupación, pero las poblaciones muy elevadas -lo suficientemente altas como para mostrar daños visibles en las hojas- pueden ser perjudiciales para las plantas. Al principio, el daño aparece como un punteado de puntos claros en las hojas; a veces las hojas adquieren un color bronce.

A medida que la alimentación continúa, las hojas se vuelven amarillas y se caen.

A menudo, las hojas, las ramitas y los frutos se cubren con grandes cantidades de telarañas. Los daños suelen ser peores cuando se agrava el estrés hídrico.

Comprueba el envés de las hojas en busca de ácaros, sus huevos y telarañas; necesitarás una lupa para identificarlos.

Para observarlos más de cerca, sacude unos cuantos de la superficie de la hoja sobre una hoja de papel blanco. Una vez molestados, se moverán rápidamente. Asegúrate de que los ácaros están presentes antes de tratarlos. A veces los ácaros habrán desaparecido cuando notes el daño; las plantas suelen recuperarse cuando los ácaros se han ido.

Control natural

Si es necesario un tratamiento contra los ácaros, utiliza materiales selectivos, preferiblemente jabón insecticida o aceite insecticida. Los aceites hortícolas a base de petróleo o los aceites de neem son ambos aceptables.

Los aceites y jabones deben entrar en contacto con los ácaros para matarlos, por lo que es esencial una excelente cobertura, especialmente en el envés de las hojas, y puede ser necesario repetir las aplicaciones.

El lavado con agua a mitad de temporada para eliminar el polvo puede ayudar a prevenir graves infestaciones de ácaros al final de la temporada. La pulverización regular y enérgica de las plantas con agua suele reducir adecuadamente el número de arañas rojas.

Asegúrate de conseguir una buena cobertura, especialmente en el envés de las hojas.

Control químico

Los ácaros se convierten con frecuencia en un problema tras la aplicación de insecticidas.

Estos brotes suelen ser el resultado de que el insecticida mata a los enemigos naturales de los ácaros, pero también se producen cuando ciertos insecticidas estimulan la reproducción de los ácaros. El mejor método es controlar los ácaros de forma natural.

La oruga de la buganvilla

La oruga de la buganvilla es una oruga verde o marrón de unos 2,5 cm de largo.

También se llama gusano de la pulgada o gusano medidor. La larva de la oruga se mimetiza muy bien con los tallos y las ramas, y se alimenta principalmente por la noche, por lo que es posible que veas los daños pero no encuentres al culpable en la planta.

En la adultez, podemos observar una polilla, es un insecto volador muy rápido con una envergadura de unos 2,5 cm.

La polilla no se alimenta del follaje. Al igual que la larva, también es activa por la noche, cuando se cree que pone sus huevos en el envés de las hojas de la buganvilla. Sal a explorar muy temprano por la mañana o por la noche si tienes una buena linterna potente.

La chinche de la buganvilla se alimenta de los bordes de las hojas, lo que provoca un grave festoneado en el follaje. Los ataques comienzan en los brotes y hojas jóvenes y tiernas, antes de progresar hacia el tallo.

El insecto causa daños visuales importantes en la buganvilla, aunque aparentemente no provoca la muerte de las plantas.

Control químico

El aceite de neem debería ser una buena solución y debería ser eficaz en los bucles sin dañar a otros insectos que puedan controlarlos biológicamente.

Los aceites y jabones insecticidas no controlarán las orugas como la curruca. La mayoría de los insecticidas sintéticos con etiquetas que permiten su uso contra las orugas en plantas ornamentales de jardín, probablemente matarán a la curruca de la buganvilla, aunque estos productos suelen ser también destructivos para los insectos beneficiosos.

Se recomienda rociar los insecticidas a última hora de la tarde.

Es el momento en que las orugas y polillas adultas de la buganvilla están activas, y también cuando los insectos beneficiosos no suelen estar activos.

Minadores de la hoja: Polillas, moscas, escarabajos y avispas

Minadores de hoja

La gran mayoría de los insectos minadores de las hojas son polillas (Lepidoptera) y moscas (Diptera), aunque algunos escarabajos y avispas también presentan este comportamiento. Aunque los tipos de insectos difieren, los daños que causan son muy similares.

Por ello, las fases larvarias de todos los insectos que minan las hojas se denominan colectiva y genéricamente «minadores». Todos los minadores hacen que las hojas parezcan esqueléticas y se caigan de la planta. Al final pueden matar la planta.

Control natural

Limpiar alrededor de la planta es la mejor solución.

Al igual que los barrenadores de la madera, los minadores son difíciles de controlar, ya que se protegen de las pulverizaciones de insecticidas y de las defensas de la planta al alimentarse dentro de los tejidos de las propias hojas.

Algunos minadores pueden ser eliminados por los pesticidas sistémicos (un tipo de pesticida que se desplaza dentro de la planta tras su absorción), pero muchas razas siguen siendo inmunes a los efectos de los pesticidas.

Los restos tienden a acumularse en la base de las plantas, y es ahí donde los adultos de la larva minadora ponen sus huevos. Algunas larvas de minador también pueden «invernar» en estos restos. Retirar las hojas y otros restos de alrededor de las plantas es un método excelente para controlarlas.

Deshierbar proporciona una fuente de alimento alternativa para los minadores de hojas, por lo que hay que deshierbar y cubrir con mantillo las zonas alrededor de las plantas.
No utilices pesticidas de contacto.

Como el minador está dentro de la hoja, los venenos de contacto no pueden alcanzarlo y, por tanto, no pueden matarlo. Además, las larvas de los insectos minadores se vuelven rápidamente resistentes a los pesticidas de contacto.

Los trips

Trips 2

Los trips son insectos diminutos y delgados con alas con flecos que causan decoloración y deformidades en la buganvilla y otras plantas. Otros nombres comunes de los trips son moscas del trueno, chinches del trueno, moscas de la tormenta y piojos del maíz.

Los trips suelen ser diminutos (1 mm de longitud o menos) y no son buenos voladores, aunque pueden ser transportados a largas distancias por el viento. Los trips se alimentan perforando las células de las plantas con sus estiletes maxilares emparejados, que forman un tubo de alimentación.

Debido a su pequeño tamaño, su comportamiento criptófilo y su elevada tasa de reproducción, los trips son difíciles de controlar mediante la lucha biológica clásica.

Sólo se conocen dos familias de himenópteros parasitoides que los cazan, los Eulophidae y los Trichogrammatidae.

Enfermedades y problemas comunes

Mancha foliar fúngica y bacteriana (Pseudomonas y ropogonis)

Mancha anular

Los primeros síntomas son pequeñas manchas foliares de color marrón rojizo que suelen aparecer en el follaje más joven y hacen que las hojas tengan un aspecto «oxidado». Éstas se agrandan hasta convertirse en manchas necróticas oscuras, circulares o irregulares.

Cuando las condiciones ambientales son más secas y menos favorables, las manchas foliares se desarrollan más lentamente. Las lesiones tienen un centro bronceado rodeado de un margen marrón rojizo oscuro, y a veces están bordeadas por un halo clorótico.

Con el tiempo, los bordes de las hojas pueden volverse rasgados a medida que el tejido necrótico se vuelve seco y paposo. En condiciones de alta pluviosidad o humedad relativa, las lesiones se desarrollan rápidamente y a menudo son negras y delimitadas por las venas.

  1. La infección de las hojas y brácteas en desarrollo da lugar a un crecimiento fruncido y distorsionado.
  2. La defoliación se producirá cuando las manchas en las hojas, el tizón o la necrosis marginal sean graves.
  3. Mantener el follaje seco es la principal medida de control.
  4. Poda las ramas hacia atrás y alejadas unas de otras o, si acaban de empezar a crecer, deja un gran espacio entre ellas.
  5. Las ramas que se superponen no pueden secarse rápidamente y se vuelven más susceptibles a la enfermedad de la mancha foliar. Retira las hojas y/o plantas infectadas de la zona de cultivo.
  6. Deshazte de ellas inmediatamente para reducir la propagación de la infección.
  7. Pulveriza fungicida en primavera si es necesario.
  8. No curará la infección que ya existe, pero puede controlar su propagación. En los climas sin heladas en los que la buganvilla es perenne, la incidencia de la enfermedad disminuye durante el tiempo fresco y/o seco.

Moho negro y hollín

Problema derivado de un exceso de riego, un riego insuficiente, niveles bajos de luz o temperaturas frías.

Manchas en las hojas

La aparición de manchas amarillas o bronceadas en las hojas más viejas puede ser un signo de deficiencia de magnesio (común en las variedades de buganvillas amarillas), o por exceso de riego.

Pudrición de la raíz

Las plantas regadas en exceso o sometidas a condiciones de anegamiento pueden desarrollar podredumbre de la raíz o del tallo. Se previene fácilmente con una manipulación cuidadosa y con la aplicación de un baño de fungicida de amplio espectro durante el trasplante o la plantación en el jardín.

Amarillamiento o clorosis en los nuevos brotes

A menudo es el resultado de una carencia de magnesio o hierro, y una aplicación de una mezcla completa de micronutrientes debería ayudar, pero ten cuidado: una cantidad excesiva de Mn o Fe provocará una carencia secundaria, ya que la planta no puede absorber uno cuando el otro está presente en niveles elevados.

Amarillamiento o clorosis en los brotes viejos

A menudo es el resultado de una carencia de magnesio o hierro.

Aplica sales de Epsom a 1-2 cucharaditas en forma de empapado o pulverización foliar.

Signos de carencias en la  Buganvilla

  • Deficiencia de nitrógeno: Las hojas más viejas se vuelven de color verde pálido y las venas suelen tener un color rojizo. El nuevo crecimiento se atrofia.
  • Deficiencia de fósforo: Las venas se volverán de color rojo a púrpura y la planta en su conjunto tendrá un aspecto violáceo.
  • Carencia de potasio: Hace que los bordes de las hojas más viejas sean de color púrpura y las puntas de las hojas serán de color marrón.
  • Deficiencia de magnesio: Aparece primero en las hojas más viejas, donde adquieren un color amarillo o bronceado.
  • Deficiencia de zinc (poco frecuente): Tendrá un aspecto casi similar al del magnesio, pero en este caso la hoja estará retorcida.
  • Deficiencia de hierro: El crecimiento joven es atrofiado y pálido; sabrás que es de hierro si las venas de la hoja siguen siendo verdes.
  • Carencia de calcio: Aparecen zonas muertas en el crecimiento joven y las puntas mueren pronto.

 

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